Círculo Rojo

A Las Nueve Cada Noche

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A Las Nueve Cada Noche (Our Mother’s House – Jack Clayton, 1967).

Siete hermanos (tres chicas y cuatro chicos) pierden a su madre. Temiendo ser separados y enviados al orfanato, seguirán con su rutina diaria fingiendo que ella aún vive.

Esta película está dirigida por un atractivo director, Jack Clayton, que además contaba ya con otro film que mezclaba magistralmente niños y suspense: The Innocents, 1961, basada en el relato clásico de Henry James “Otra Vuelta de Tuerca”.

Adaptada de la novela de Julian Gloag, La Casa de Nuestra Madre (aquí titulada A las Nueve Cada Noche) resulta un film muy inquietante, y es que la mezcla entre los niños y «lo oculto» suele atraer cuando sale bien. Los niños de la película no se fían de los adultos, todo funciona sin ellos, no los necesitan, quieren seguir como están, como siempre, como cuando su madre vivía. Todas las noches se reúnen en el cobertizo, donde enterraron a su madre, y hablan con ella por boca de la mayor de las hermanas, en una especie de trance espiritista que pone los pelos de punta. No sabemos si realmente es la madre la que se les presenta (probablemente no), pero da soluciones e impone castigos desde la ultratumba. La madre apoya la actitud de los niños. Nosotros también tomamos partido por ellos, aunque nos parezca muy raro.

fotograma A Las Nueve Cada Noche

Todo se trastoca cuando entra en escena un elemento que perturba seria y peligrosamente el sistema de los chicos: su padre. Un Dirk Bogarde espléndido en un papel diferente a lo habitual en él. Es un vago, un oportunista que encuentra su sitio dentro de esta gran mentira. Los niños le reciben con entusiasmo en un primer momento, pero sólo porque el padre les engatusa. Les lleva en coche a visitar el lago de Crystal Palace. Montan en barca contemplando los animales prehistóricos que adornan el lugar. Les ha llevado a ver monstruos. Tenemos entonces un nuevo elemento fílmico: la maravillosa banda sonora que compuso para la ocasión el gran Georges Delerue, al que siempre recordaremos por músicas inolvidables como “Nunca Pasa Nada”, “El Desprecio”, “La Noche Americana” o “Agnes de Dios”, entre otras muchas. Contrasta esta deliciosa música con lo extraño de la situación (extraño para nosotros, los niños se lo pasan pipa).

fotograma A Las Nueve Cada Noche

Una de las niñas no ha querido ir al lago. Es Elsa, interpretada por Margaret Brooks, la auténtica protagonista de la película. Es escéptica hacia su padre, y acaba imponiéndose. Durante un momento se alegra cuando el coche no le arranca a Bogarde, pero, después de conseguirlo, Elsa se entristece, se encierra en su habitación y pone un viejo disco de su madre. Margaret Brooks era la hija del guionista, Jeremy Brooks. La coguionista es Haya Harareet, actriz israelí en aquel momento casada con Clayton, y a la que todos recordamos por su eterno papel de Esther en Ben-Hur (William Wyler, 1959).

A Las Nueve Cada Noche fotograma

Otro de los niños está interpretado por (por supuesto) Mark Lester. Ninguna película británica de la época con niños podía pasar sin su presencia. A todos nos encandiló su Oliver Twist (“Oliver!”, Carol Reed, 1968).

Our Mother’s House es una película bonita en definitiva, con una textura apagada y sobria al estilo inglés, de esas realizadas con y sobre niños, de las que nos hacen preguntarnos sobre nuestra sola presencia al intentar interactuar en ese mundo infantil que ya no es nuestro; un universo misterioso, opuesto al de “los adultos”.

Mikel Vivanko (Bilbao, 1974), es licenciado en Bellas Artes por la especialidad de Audiovisuales en la Universidad del País Vasco (EHU).

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