Entrevistas estelares

Beatriz Bergamín: «Si se destruye la cultura, se destruye al ciudadano en su esencia»

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Fotografías: R. G.

Charla con Beatriz Bergamín

Beatriz Bergamín, es de esas personas que te acaricia con la palabra. Todo lo medita, la esencia de su personalidad se encuentra en cada una de sus repuestas, no suele hablar por hablar. Se agradece tanto cuando el artista te entrega parte de sí mismo. Es un acto de generosidad, te entrega algo muy valioso que debes tratar con suma delicadeza. Espero estar a la altura.

Beatriz, tú eres actriz e intérprete ¿Qué vocación nació primero en ti? ¿Cómo fue surgiendo una y otra?

Se ha ido mezclando a lo largo del tiempo. Empecé a escribir cuando tenía diez años, más o menos. La palabra fue el primer camino para comunicarme y expresarme con los demás, para ser y encontrarme a mí misma. A los quince descubrí la importancia de mi cuerpo, de transformar la palabra en algo corpóreo, ahí surgió el teatro. Empecé a trabajar en los escenarios con dieciséis años, el teatro se convirtió en lo más importante. Sin embargo, ahora, mi primera vocación está ocupando mi vida. Es un momento en el que estoy escribiendo mucho más. Me estoy atreviendo más a decir quién soy, y a mostrar mi apellido.

Beatriz es nieta de José Bergamín y biznieta de Arniches. Se puede decir que tiene unos genes para enmarcar. Arte puro.

«No hay papel»

También has escrito teatro ¿con intención de interpretar tus propios personajes? ¿Cómo se siente una cuando lo consigue?

Hace dos años, por una necesidad vital importante, y gracias al impulso de la gran actriz y amiga mía del alma Ángeles Martín, decidí  que lo que yo quería era contar algo muy personal en el teatro e interpretarlo. De ahí surgió “No hay papel”, una obra que lleva tres años en movimiento. Se ha convertido en mi futurible. He descubierto que lo puedo unir todo, y que para mí es muy importante  contar cosas personales, y dar el paso a  interpretarlas. Estoy muy contenta, pero muy preocupada a la vez, porque estoy ganando poco dinero  ya que es muy difícil sacarlo adelante.

Beatriz Bergamín en un reportaje para MICINEXIN

«Una de las cosas que da la madurez, es la inseguridad»

Tú vocación por el teatro siempre ha sido muy fuerte, incluso te marchaste de casa a los 17 y lo apostaste todo por el todo…

Sí, lo tenía más claro que ahora. Era mucho más fácil antes, porque tenía mucha vocación, mucha energía y mucha alegría. Eso es casi como tener un don,  independientemente de que te vaya bien o mal. Ahora es más difícil, porque yo creo que, una de las cosas que da la madurez, es la inseguridad. Reflexionas más, e incluso te planteas si eres feliz o no, si has conseguido lo que querías. Esto al principio te da igual. También es cierto, que de esos momentos de crisis salen cosas, en realidad de esto trata un poco “No hay papel”, de volver a encontrar tu lugar, que a lo mejor no es uno sino varios.

¿En ningún momento te dio vértigo dejarlo todo por el teatro?

No, lo que me daba vértigo era pensar que yo no fuese capaz de intentar ser feliz. Lo que me daba miedo era tener miedo. Deseaba cumplir sueños.

¿Te consideras más una persona impulsiva o con una gran determinación?

Con una gran determinación, muy  reflexiva y muy constante en el trabajo. Me he formado en lo que me gusta, y mis impulsos son conscientes, muy meditados. Escucho y educo el instinto.

¿El instinto se educa?

Sí, con la experiencia, y  creo que con la conciencia, de que el camino va a ser largo y complicado.

Beatriz Bergamín, educada en la libertad y en la cultura

Que el camino iba a ser largo y complicado ¿lo tenías claro con 17 años cuando seguiste tu vocación?

Esta pregunta me la estoy haciendo a mí misma en este momento, y creo que la respuesta es sí. Yo tenía el apoyo de mi familia, que lo pasaron mal, porque  era muy joven y apasionada. También tenía el apoyo de haber sido educada en la libertad, en la cultura, y en la defensa de lo que uno es y quiere ser. Me dio mucha seguridad.

Beatriz, ¿crees que los nuevos espacios y formatos  están perjudicando  o beneficiando al teatro de toda la vida?

No creo que exista un teatro de toda la vida, ni de ninguna vida, ni viejo o moderno. Creo que, afortunadamente, se están borrando los límites, y se están mezclando los actores, directores, las disciplinas, y los espacios. A mí esto me parece  importantísimo, necesario y maravilloso. Por otra parte, todas estas pequeñas salas, en las que yo he transitado, me preocupan mucho. No hay una base real de industria.

Creo que estamos formando,  bien por necesidad, porque deseamos expresarnos y que se nos vea, una tela de araña que tiene muchas trampas. Es muy difícil salir adelante con esos espectáculos donde no cobramos un caché, ni un fijo, además tenemos que pagar un 21%, no nos dan o damos de alta, y todo eso es muy peligroso. Estamos bajando las condiciones laborales a niveles ínfimos de pobreza. Es necesario que exista una base empresarial fuerte.

«Hay un intento de que no haya pensamiento, opinión, y diferencias»

¿Os lo están poniendo muy difícil en España para vivir de vuestro arte?

Más que difícil, nos están machacando en los últimos años. Pienso que la cultura no se valora, parece que se quiera borrar la importancia de la misma. Si esta se destruye, se destruye al ciudadano en su esencia. Hay un intento de que no haya pensamiento, opinión, y diferencias.

¿Alguna vez has pensado en dedicarte a otra cosa o cambiar de país?

Yo hago muchos cambios drásticos. Tomo muchas decisiones en cuanto a mi vida, lo que escribo o no, pero siempre dentro de mi vocación. Sí he sentido deseos de salir de España, por un lado por razones económicas y otras por hastío de todo lo que está ocurriendo.

Por otro lado Beatriz… ¿no te parece que tanto en el cine como en la televisión hay muy poco espacio para los actores y actrices?

Depende de la edad, e incluso el sexo, esto está relacionado con que hay poco interés en mostrar el mapa humano en su conjunto. Existe una tendencia de mostrar lo joven, lo positivo, lo que está arrancando, e incluso ciertos modelos de belleza. Las mujeres mayores de 40 lo tenemos más complicado.

Beatriz Bergamín en un reportaje para MICINEXIN

Beatriz Bergamín y la maravillosa Mari Fe

 En “Amar en tiempos revueltos” interpretaste a Mari Fe, un personaje encantador ¿faltan más series así?

“Amar” era una serie diaria, sin un alto presupuesto y que tenía calidad. Yo creo que hace falta menos miedo tanto en televisión,  como en cine y teatro. Hay una especie de tratamiento de inferioridad del espectador, como si fuera más inculto de lo que es, menos moderno, como si tuviera más pudores de los que tiene. Nosotros seguimos haciendo una televisión un tanto miedosa.

Beatriz, cuéntanos tus proyectos.

Mira, sigo moviendo la obra “No hay papel”, que interpreto junto a Ángeles Martín y dirige Víctor Velasco. Hemos entrado en “Madrid Activa”, una plataforma para ayudarte a impulsar tus espectáculos, y en la Red de Teatros de Castilla-La Mancha. En octubre tendremos bastantes funciones, de hecho abriremos temporada en el Teatro Quijano de Ciudad Real. Además tengo un papelito en “Centro Médico”, que vamos a ver cómo va evolucionando. Este verano he escrito mucha poesía y teatro. Ya no se puede llamar a las puertas y decir ¿me das?, ahora debes llamar y decir: “te doy, tengo este programa, esta función”.

También voy a crear un espectáculo con textos de mi abuelo por primera vez, quiero que sea multidisciplinar, y que su palabra la descubra gente joven que no haya leído a Bergamín. Tengo además intención de llevarlo a México, Uruguay y otros países americanos, donde querían mucho a mi abuelo.

«Muerte en Venecia», su película

Pasemos a la segunda parte de la entrevista, háblame de una película que te entusiasme

“Muerte en Venecia” me impactó por la poesía y por la belleza. En mi vida lo que siempre me ha salvado es la poesía, y creo que no podríamos vivir sin la belleza. Esta película es la belleza, la decadencia, la elegancia…además adoro Venecia.

Tu secuencia favorita es…

La última, cuando el protagonista muere y le empiezan a caer las gotas negras por la cara, porque se tiñe el pelo. También me gusta cuando ve a Tasio por primera vez y se enamora de la vida, la juventud, de la poesía que posee ese ser angelical, y también se enamora de lo imposible.

¿Versión original o doblada?

Soy de versión original con subtítulos, me gusta mucho escuchar la voz de los actores. Aunque he de decir que el doblaje en España es excepcional, muy bueno.

¿Te gusta comer palomitas en el cine?

No lo soporto, en eso soy muy radical. Lo puedo aguantar con las películas más comerciales y de acción.

Nos vemos en los escenarios, querida Beatriz, gracias por tus palabras.

Susana Alba Montalbano - Escritora y articulista en psicologodecabecera.com. Amo el arte, los artistas y que me leas tú.

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