Entrevistas estelares

Marcial Álvarez: «En el teatro, en el momento que se levanta el telón, eres tú y solo tú»

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Reportaje fotográfico: R.G.

Encuentro con Marcial Álvarez

Lo reconozco, esta entrevista me hacía especial ilusión, porque además de conocer mejor a un gran actor, también conocí a un vecino del barrio. Estudié en el mismo instituto que él, Eijo y Garay, y seguramente disfrutamos de cañas y charlas con los amigos, en los mismos lugares. Por eso me apetecía tanto conocer a Marcial Álvarez, era un poco como reencontrarme con el pasado, con bellos recuerdos. Marcial es un hombre cortés y sonriente, su voz es una de las más bellas del panorama español, de esas que se impregna en tus oídos de manera armoniosa.

Sus inicios en el instituto Eijo y Garay

A los 16 años empezaste a hacer teatro ¿lo has tenido siempre muy claro?

La verdad es que no tenía tan claro dedicarme a ello, pero sí lo veía como una forma de vida. Una puerta abierta a la cultura, la creatividad, la diversión, y a un trabajo lleno de amigos con ganas de vivir.

¿Cómo nació en ti el gusanillo de la interpretación?

Digamos que “me lo surgieron”, empecé en el instituto Eijo y Garay. Se formó un grupo de teatro, en el que no estuve en un principio, porque me daba vergüenza actuar. El profesor que lo llevaba, no sé qué cualidades vio en mí, que no paró hasta  conseguir que entrase en el grupo para que participase en una de las obras. Parece ser que era un alumno con una buena pronunciación, y eso gustaba mucho.

La experiencia me encantó, además, en el instituto, desde el punto de vista social, me trajo muchas cosas positivas. Con el tiempo, me decidí a tomar clases de interpretación en una escuela de Ventas, donde hacía mis ejercicios, teatro experimental…Después, en el instituto, con otros compañeros, montamos un grupo de teatro con el que hicimos bodas, comuniones, guarderías, teatro de calle… de todo, hasta que comencé en la Escuela de Arte Dramático.

Marcial, tú has hecho principalmente teatro ¿en el escenario es donde un actor se siente más dueño de su trabajo?

Sí. No hay tecnología que medie entre el trabajo del actor y el público. En el teatro, en el momento que se levanta el telón, eres tú y solo tú. La conexión con el público, esa energía, es impresionante.

Marcial Álvarez toma café en un reportaje para MICINEXIN, revista de cine

La opinión de Marcial Álvarez sobre el microteatro

¿Qué opinas de los pequeños y nuevos espacios del  teatro?

Me parece estupendo, ahí se ve que el teatro sigue vivo a pesar de las dificultades que estamos viviendo los artistas. Está claro que todo podría estar más protegido, se están cargando la cultura con tanto IVA e impuestos, así que tienes que hacer lo que puedes. De hecho, gente que no pisaba una sala alternativa, ahí está ahora también.

Hay quién dice que el microteatro, más que arte, es una estrategia empresarial…

No sé qué decirte, yo fui a una obra y quizás me pareció demasiado conciso todo. Puede ser que influya el hecho de que no me gustó demasiado, pero me parece que es acostumbrar mal al público, que después puede darle pereza meterse en obras de hora y media, a no querer pararse a escuchar más de diez minutos.

Marcial Álvarez, amante de los clásicos

Tú has trabajado en Sagunto y en Mérida interpretando a los clásicos ¿cómo se siente un actor en un escenario tan maravilloso?

Estás en esos templos tan primitivos, que tienen tanta historia, piensas en la de actores que habrán pasado por allí, esto lo juntas con el verano, el buen rollo, tantísima gente que viene…y te sientes nervioso. Pero una vez que sales lo disfrutas muchísimo, te teletransporta en el tiempo. Trabajamos con micro, claro, pero aún así debes proyectar más la voz, sin duda te dejas la piel aún más. Es un teatro que impone muchísimo.

Cristóbal Suárez me comentó, que cuando sales al escenario, lo ideal es que te posea el personaje, pero que sucede muy pocas veces ¿estás de acuerdo?

Sí, realmente sí. Es diferente al cine o a la televisión, que se corta y se rueda. Aquí te lleva la propia continuidad de la historia, lo que hace más posible esa, llamémosla así, posesión.

Los nervios antes de salir a escena… ¿van a más o a menos con la experiencia?

Siempre están ahí, lo que sucede es que cuando eres inexperto te pueden llegar a bloquear en cualquier momento. En cambio ahora los utilizas. Recuerdo ese paso, de cuando estaba muerto de miedo durante toda la función, a sentirme cómodo pasados dos minutos.

«En todos los aspectos de la vida hay mucho intrusismo»

Hablemos de algo que me tiene muy preocupada Marcial ¿por qué ahora triunfan actores y actrices a los que no se les entiende cuando hablan?

Hay una plataforma, una escuela muy inmediata que es la de la televisión. Está muy bien, pero es una escuela que es un producto. No me parece una moda que vaya a pasar, en todos los aspectos de la vida hay mucho intrusismo.

Marcial, tú no tienes ninguna red social ¿no te parecen útiles para tu trabajo?

Si ya me cuesta contestar a todos los whatsapps , cómo voy a estar en las redes sociales. No me interesan, ni las he probado, ni lo haré. No tengo tiempo, y no las veo necesarias en mi caso.

Cambiemos de tema. Estuviste diez años en “El comisario” ¿cómo los evalúas?

A mí me dieron la vida en aquel momento, y me la sigue dando. He conseguido trabajar bastante gracias a la serie, aprendí y divertí mucho. Descubrí un mundo expresivo que me encantó.

¿Cómo llevaste la fama?

Mal y bien. No sabía que con los años iba a seguir teniendo tanta repercusión. También tiene su lado bueno, he hecho muchas amistades gracias a ella. Cuando vas de gira o haces bolos, la gente te abre las puestas y enseña la ciudad, sus rincones favoritos. La cara fea es cuando quieres preservar tu intimidad y no puedes.

Cuéntanos tus proyectos, Marcial.

En el Centro Dramático Nacional, voy a hacer a final de año, una obra dirigida por Josep María Mestres, es un texto de Borja Ortíz de Gondra, una historia muy vasca, sobre sentimientos familiares, violencia… También estoy pendiente de una serie para el Canal Plus, está todavía todo esbozado, y no te puedo contar más.

«Novecento», la película preferida de Marcial Álvarez

Pasemos a la segunda parte de la entrevista ¿cuál es tu película favorita?

“Novecento” (1978, Bertolucci), para mí es el cine en mayúsculas. Me impacta absolutamente todo, es una película que me ha enseñado mucho, y encima sintiendo. Sin sensiblerías. Te va contando cómo son los personajes, de forma muy artística.

¿Qué secuencia te emociona más?

Hay una en la que se ve que Bertolucci controla muy bien la tragedia. En el momento en el que se casan, y a ella le regalan un caballo blanco. Se ve la armonía de los personajes, y esa felicidad enrarecida por todo lo que ha pasado. Hay unos planos de los campos, y en una cueva encuentran un niño del que han abusado. Ese contraste es increíble.

 

¿Versión original o doblada, qué prefieres?

Yo soy vago para verlas sin doblar, si la película me ha gustado mucho la veo después en versión original, sin duda.

¿Te molesta que se coma en los cines o te parece parte de un ritual?

Forma parte del ritual, tampoco se oye tanto como mastica la gente. No me importa demasiado, y me recuerda a los cines de cuando era pequeño.

Marcial se quedó un rato más con nosotras, charlando de mil cosas, regalándonos un poco más del tiempo estipulado para hacer la entrevista. Es una satisfacción, cuando se siente tan a gusto con nosotras, que les apetece decir aún más de lo que han dicho. Un placer, querido vecino.

Marcial Álvarez en un reportaje para MICINEXIN, revista de cine

Susana Alba Montalbano - Escritora y articulista en psicologodecabecera.com. Amo el arte, los artistas y que me leas tú.

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