Entrevistas estelares

Luisa Gavasa: «No me interesa el poder desde el punto de vista político, me interesa el que se siente encima de un escenario»

By  | 

Reportaje fotográfico: R. G.

Cita con Luisa Gavasa

En el luminoso y elegante taller del diseñado Ulises Mérida, en la calle Cervantes de Madrid, nos encontramos con la excepcional Luisa Gavasa. Vestida con una espectacular camisola roja, creada por el diseñador, que le iluminaba tanto el rostro como el día en que le dieron el Goya por “La novia” (2015, Paula Ortiz). Luisa es una mujer cercana, se nota lo feliz que es por todo lo que le está sucediendo en los últimos años, su sonrisa es de las más hermosas del panorama español, debería ser patrimonio nacional. Entusiasmada, nos enseña el vestido que va a lucir en Alejandría, donde le dan un premio  de cine internacional, y donde también hará de jurado. Está llena de buenas vibraciones, las sientes y agradeces.

¡También voy a leer el pregón en Zaragoza!- nos cuenta regalándonos una de sus espectaculares sonrisas, y es que Luisa, sí es profeta en su tierra.

Una filóloga actriz

Luisa, tú estudiaste en Nueva York ¿verdad?

No, es un error que se repite sobre mí, pero no es cierto.  He tenido relación con Actors Studio, porque en una ocasión vino Strasberg a Madrid y estuve haciendo un curso de interpretación con él. Digamos que fue Nueva York la que vino aquí.

Estudiaste a la vez filología hispánica e inglesa, ¿cómo llegó la interpretación a tu vida y por qué te decantaste por ella?

Siempre he sido una mujer muy inquieta, trabajaba en la radio y también hacía teatro porque me gustaba, y además, era un arma políticamente hablando. Como estudiaba filología inglesa, me iba todos los veranos a Londres, donde se aprendían muchas cosas. Me gustaba ir a ver la Royal Shakespeare Company, porque yo me había especializado en teatro isabelino. Un día fui a ver la función “Titus Andronicus”, había un coro de voces en lo oscuro, que empezaba muy bajito e iba in crecendo, me emocioné tanto que pensé: “yo quiero pertenecer a esto toda mi vida”. Fue como un momento de iluminación absoluta. Terminé mis carreras, y me fui a Barcelona donde aprendí catalán y estuve haciendo teatro. Después de vivir un tiempo en Roma, vine a Madrid en 1976, y empecé a trabajar en el María Guerrero.

Es un triunfo que te paguen por algo que amas hacer….

Sí, era la primera vez que tenía maquillador, vestuarista. Yo venía del Teatro Estable de Zaragoza, donde estaba  acostumbrada a coserme todo, colgar los focos, nos íbamos a un pueblo a montar las torres…fue una etapa muy creativa.

Luisa Gavasa en un reportaje de MICINEXIN, revista de cine

«El primer gran regalo que me da la vida son mis padres»

Luisa, ¿tuviste el apoyo de tu entorno?

He sido una mujer muy afortunada siempre. Desde mi origen, nazco en una familia burguesa acomodada de izquierdas, la preocupación de mis padres no era que hiciese una buena boda sino que fuese una mujer culta y preparada. El primer gran regalo que me da la vida son mis padres. Además tenía un abuelo poeta y una abuela que me cantaba jotas, vengo de un entorno muy sólido de afecto y cultura. Me entendieron  perfectamente  cuando quise dedicarme a la interpretación, de hecho los ramos de flores más grandes que he recibido en el teatro, eran los de mi padre.

Eres una mujer con una gran experiencia teatral ¿los nervios de la primera función nunca se pierden?

Nunca. Cuanto más años tengo más nerviosa me pongo en el escenario, porque eres más consciente de tu responsabilidad con el público.

Y… ¿alguna vez te has quedado en blanco sobre el escenario?

Una vez en mi vida, interpretando una obra junto a Concha Velasco, me duró tres segundos y el público no se dio cuenta. Desde entonces pienso, “si alguna vez me quedo sin texto me desmayaré”, y eso me relaja, pero no me ha vuelto a pasar nunca más.

El amor de Luisa Gavasa por el teatro

Luisa, ¿en el teatro, la mayor magia se produce cuando sientes la energía positiva del público?

Sí. Siempre digo que no me interesa el poder desde el punto de vista político, me interesa el que se siente encima de un escenario. Cuando consigues  hacerles reír, o llorar, notas ese poder. Entras en un territorio de comunión con el público cuando respiras con ellos, y cuando todo acaba en un aplauso es muy hermoso.

Cristóbal Suárez nos contó que lo ideal es que te posea el personaje,  y que cuando esto sucede sientes como si volases, ¿estás de acuerdo con él?

Sí, porque a mí lo que me gusta es cruzar el umbral. Ese recorrido cuando dejas de ser tú, para convertirte en el personaje que interpretas es muy bello. Hombre, lo que nunca hay que hacer es perder el oremus  y terminar como Johnny  Weissmüller.

Debe ser agotador cuando sucede esa posesión…

Es que interpretar es agotador. Tú pones tus emociones, sentimientos, carne, voz, cuerpo y mirada, en ocasiones, a personajes muy intensos. Cuando terminé de hacer  el papel de la madre en “La novia”, mi sensación era la de haber envejecido diez años, tenía una mirada de dolor que pensé que no se iba a ir nunca, eso es muy agotador. Pero también maravilloso ¡y si encima te dan un Goya es la pera!

La opinión sobre Luisa Gavasa sobre el microteatro

¿Qué opinas de los nuevos espacios de teatro y del microteatro?

Mira, tiene su parte buena y su parte mala como todo. Lo positivo es que abre la puerta a mucha gente joven y se hacen cosas alternativas. La parte negativa son los sueldos tan bajos que hay. Es una salida cultural siempre que se lleve bien, y con unos mínimos de dignidad para el actor.

Luisa, dime una cosa, ¿hacer cine es tan aburrido cómo algunos cuentan?

No tengo una trayectoria tan larga en el cine para poder decirlo, pero a mí mi trabajo no me aburre nunca. Es cierto que en el cine esperas mucho, pero puedes aprovechar ese tiempo para otras cosas. Me resulta fascinante el cine, que una cámara te atraviese el alma.

Estuviste bastantes temporadas interpretando a “Loreto”, en “Amar en tiempos revueltos”, ¿sientes pena o alivio cuando dejas de hacer un personaje tras mucho tiempo en su piel?

Depende, en unas ocasiones pena y en otras te liberas. Dejar a Loreto me produjo tristeza, era un personaje estupendo, me basé en mi abuela para hacerlo. Loreto es mi abuela. Yo tengo un armario donde voy colocando los personajes que me producen mucha emoción, Loreto está ahí.Luisa Gavasa en un reportaje de MICINEXIN, revista de cine

Un Goya para Luisa Gavasa

Cambiemos de tema, eres la flamante ganadora del Goya a la mejor actriz de reparto ¿qué sentiste cuando pronunciaron tu nombre?

Mucha alegría, emoción y orgullo pensando en mi hijo, y en los que ya no estaban. Fue un momento muy alegre y gozoso. Zaragoza entera respiró feliz, tanto Madrigal de la Vera, que es donde vivo, como en Zaragoza se vivió como si fuese una final de la Champion.

 Este año te lo han dado todo. ¿Envanecen los premios?

Tengo ya una edad, en la que no me envanece ni Dios, con perdón. He visto caer torres altísimas, actores malos triunfar, otros buenísimos en la calle, actrices maravillosas a las que ya no llama nadie…he visto tantas cosas, que envanecerse sería de tontos. A mí me envanece mi hijo, mis amigas, tener un compañero tan estupendo como el que tengo, que me sigan llamando para trabajar.

Háblanos de tus proyectos

Mira, voy a trabajar en la serie de Nexflix “Las chicas del cable” junto a Concha Velasco, Tina Sainz, Blanca Suarez…voy a hacer de la madre de Ana Fernández. Puede que me desplace hasta La Patagonia para hacer una película, y  el 14 de diciembre leo textos con el Coro y Orquesta de la Academia General Militar de Zaragoza. Puede que haga una serie para Telecinco, lo sabré a finales de octubre, también estoy pendiente de otra película y es posible que haga un recital de música francesa.

«Espartaco», su película predilecta

Pasemos a la segunda parte de la entrevista, Luisa. ¿Cuál es tu película favorita de la historia del cine?

“Espartaco” (1960, Kubrick), porque es la libertad, y sigo llorando cuando todos se levantan y dicen que son Espartaco. Habla de la solidaridad, del amor libre, del poder y de la traición.

¿Versión original o doblada?

A mí, cómo a todos lo de mi generación, me han educado con la versión doblada, pero intento siempre buscar la original. La voz de un actor está llena de emociones.

¿Eres palomitera en el cine o lo detestas?

Si yo fuese ministra de cultura, lo prohibiría terminantemente. Si la gente en misa, en el teatro o en la ópera, no come palomitas ¿por qué sí en el cine? He visto cómo después de una película, han dejado el suelo lleno de pepinillos y aceitunas. No puedo ver tranquila “El olivo”, si al lado tengo a un señor haciendo “Crunch, crunch”, me parece una falta de respeto total, no se come en el cine.

Ha sido un verdadero honor conocerte Luisa, gracias por tu arte, gracias por tu tiempo.

Susana Alba Montalbano - Escritora y articulista en psicologodecabecera.com. Amo el arte, los artistas y que me leas tú.

1 Comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.