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Álex Gadea, sensibilidad sobre las tablas

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Fotografías: Chema Pombo

Álex Gadea en micinexin.net

La sensibilidad no se encuentra fácilmente. Vivimos en un mundo donde todo va muy de prisa, donde no importa si el de al lado tropieza, si debemos pisarnos para ponernos por delante. Por eso, cuando te encuentras una mirada serena, dulce y sosegada, debes pararte a contemplarla. Como si de una obra de arte se tratara. Así son los ojos de Álex Gadea. Un respiro, brisa fresca, un rincón donde reposar cuando la sociedad nos agota.

Alex es cercano, extremadamente educado, y poseedor de una paz interior que te transmite de inmediato. Nos sentamos en una terraza cerca del Puente Segovia, lugar con unas maravillosas vistas de Madrid. El palacio Real y la Almudena nos observan a lo lejos, testigos mudos de nuestra conversación. Álex Gadea, generosísimo con sus respuestas, lo convierte todo en fácil y agradable.

Álex, a los 18 decidiste venir a Madrid desde tu Valencia natal, a formalizar de alguna manera tu sueño de ser actor ¿cómo viviste ese momento?

A esa edad todo se vive como si fuese un gran reto, con mucha ilusión. En aquella época estaba estudiando mi primer año de arte dramático en Valencia, me sentía muy feliz, y lo fácil hubiese sido quedarme. Pero empecé a escuchar ecos de escuelas de Madrid, de tipos de formación concretos, de profesores, de espectáculos de teatro… Entonces pensé en venir un verano a realizar un curso, durante dos semanas tuve que hacer las pruebas, tiempo suficiente para ubicarme en Madrid, conocer lo que la ciudad podía ofrecerme y decidirme. Se disiparon todas las dudas y me quedé, a día de hoy puedo afirmar que no me equivoqué.

La vocación de Álex Gadea

Cuéntame, ¿cómo surgió tu vocación?

Estaba haciendo la secundaria, había repetido varios años, estaba en un momento en el que me faltaba muy poco para dejar los estudios y ponerme a trabajar. Hice un último intento, y justo comenzaba un plan nuevo donde existía la optativa de teatro, tenía entonces 16 años. Recuerdo que fue un año estupendo, con profesores maravillosos, recuerdo con especial cariño a Francesc Campos que impartía filosofía y teatro. En seguida noté que mi sitio estaba sobre el escenario, donde me sentía cómodo y feliz. Fue el destino.

¿Cómo se tomaron en casa que decidieses ser actor?

Nunca lo vieron como algo negativo, todo lo contrario. En mi caso, como no había sido un estudiante brillante, cuando vieron que me comprometía en serio con ello, les gustó. Me apoyaron.

Un actor nunca deja de formarse

Álex, siempre he pensado que un actor nunca deja de formarse, está aprendiendo continuamente ¿opinas igual?

Mira, hice los cuatro años en la escuela de “Cristina Rota”, además, estuve actuando todo ese tiempo los fines de semana en “La Katarsis del tomatazo”. Fue maravilloso, solo hay un proceso de formación a esa edad, y luego vas añadiendo formación durante toda la vida, pero esos primeros cuatro años quedan para siempre. Esto no es un trabajo mecánico, cada vez  te enfrentas a un reto nuevo, y eso es muy positivo. Te reciclas todo el tiempo.

Cuéntame, ¿recuerdas tu primer casting?

Creo que fue para publicidad, y tuve la suerte de que me salió. Recuerdo que me resultó bastante sencillo.

¿En España se hacen bien los casting o dejan mucho que desear?

Pienso que tenemos que sentirnos muy orgullosos, porque tenemos una buena industria. Nuestras series se exportan a medio mundo, creo que la gente que lleva el tema de los castings está muy preparada. Las productoras han crecido profesionalmente, además han nacido nuevas plataformas…sin duda todo esto no es casual, existe mucho potencial tanto en nuestra ficción como en el cine.

Pero…¿Alguna vez haciendo un casting, has sentido malas vibraciones por parte de quién lo organizaba?

Te puedo decir que he sentido todo lo contrario. Cuando hice el de “El secreto de Puente Viejo”, sentí que las directoras de casting potenciaban en ese momento mi trabajo. Supieron, en quince minutos, sacar lo mejor de mí. De hecho, al final, el personaje fue mío.

El teatro, el primer amor de Álex Gadea

Álex, cuando decidiste dedicarte a esto, ¿el teatro era lo que más te atraía?

Sí, recuerdo que cuando estaba haciendo teatro en el instituto, vino una compañía amateur llamada “ La tarumba”, que tiene un repertorio de muchos años. Cuando desde el patio de butacas les veía pasárselo tan bien, pensé : “Qué bien se lo pasan sobre el escenario, yo quiero hacer lo mismo que hacen ellos”. El teatro fue lo que me cautivó en un inicio, e indudablemente, el medio audiovisual también me encanta.

¿Los nervios antes de salir a escena nunca se pierden a pesar de la experiencia?

Verás, es una mezcla de nervios y adrenalina. Lo bueno del teatro es que cuando arrancas estás preparado, porque hay mucho ensayo y trabajo previo. Eso te aporta bastante seguridad, y en mi caso me rebaja los nervios, aunque esté con la adrenalina a tope.

¿El teatro es el trabajo más personal del actor?

No diría que es el más personal, diría que es diferente porque es en directo. El aquí y ahora. Es magia pura, pero también puedes hacer un personaje de ficción que sea muy personal, y en el cine ni te cuento.

Alex Gadea en micinexin.net

El éxito de “El secreto de Puente Viejo”

Álex, con “El secreto de Puente Viejo” habéis tenido un gran éxito tanto nacional como internacional ¿cómo lo viviste desde el punto de vista profesional?

Pues muy bien, justo estaba en el parón de una serie que hacía en Valencia para una autonómica, cuando vine a Madrid a hacer las pruebas. Conseguí el papel, y cuando leí los primeros capítulos, me encantó la serie. Era algo muy nuevo, nunca se había hecho una ficción diaria de finales del XVIII, me encantaba el lugar donde se ubicaba la acción, el ambiente rural, los personajes… Era mi primer protagonista en una serie nacional, y vivía por y para la serie. Hasta que no pasó un año y medio largo, no hice teatro. La serie fue un gran viaje, que me dio a conocer, y abrió muchas puertas. “Tristán”, para mí, es un personaje fundamental que marca un antes y un después en mi carrera.

A nivel personal, ¿se te hizo pesada la fama?

Para nada. Sentía en la calle el reconocimiento de la gente, y sentía gratitud, ¡qué maravilla! Creo que cuando no lo tienes, lo que anhelas es justo eso. Deseas tener un trabajo que llegue al espectador, y que tenga una respuesta fuera. Yo lo supe disfrutar, lo hice con mucha naturalidad, y sabiendo que es algo que empieza y se diluye. Lo llevé muy bien.

Éxito en Italia

También viviste esa fama en Italia…

¡Sí! Allí funciona muy bien. Recuerdo que en Nápoles  la gente nos reconocía, incluso los carabinieri,además en un restaurante nos invitaron a comer… Fíjate, en Italia se emite la serie entre semana, y después por la noche hay un especial en prime time. El fenómeno popularidad, allí es más grande.

Cambiando de tema Alex, ¿no crees que faltan personajes femeninos de peso tanto en el cine como en la televisión?

Sí, desde luego. Creo que del cine de los 70,80,90 al actual, los personajes femeninos han ganado relevancia, pero no es suficiente. Si tú me preguntas por personas importantes de mi vida, seguro que te voy a hablar de mujeres. Eso hay que extrapolarlo a la cultura, hay que darle su lugar de peso en las historias que se cuentan.

Y si además eres una actriz de más de 40, todo se complica…

Eso es una verdadera faena, una de las pandemias que tenemos socialmente, que se reflejan en el cine y televisión. Sin duda, es algo que debemos erradicar.

Los proyectos de Álex Gadea

Álex, ¿estás interesado en escribir y dirigir tus propios proyectos?

Ahora mismo no tengo esa pulsión. Aunque no lo descarto a largo plazo, pero no dirigir, solo escribir.  Respeto mucho la labor de dirección, creo que hay que tener talento, sensibilidad, y manejar una serie de conocimientos que a mí me faltan.

¿Crees que en España se valora el trabajo artístico e intelectual?

No, la cultura en este país está maltratada. Parece ser que no interesa potenciarla, da pena ver cómo la apoyan en Francia o Inglaterra, y aquí se la ataca. La cultura nos salva de muchas frustraciones, genera inquietudes y vocaciones. Si dieramos más espacio a los niños, les arrimásemos a la cultura que emana los teatros, cines y museos, creo que muchos encontraría su lugar.

Alex Gadea en micinexin.net

 

Además, con el 21% todos se os complica más, por ejemplo, hacer teatro se convierte casi en un acto heróico…

Cierto. Mira, no te voy a dar datos concretos, pero en un espectáculo que estábamos haciendo, cuando miramos lo que se había recaudado en taquilla, celebramos que no hubiera pérdidas. Con eso te lo digo todo. Es muy triste. ¿Cómo pagas las facturas? Dime qué loco se mete a invertir en otro espectáculo. Cuando has empatado o perdido, ¿cómo vives?

“Vivimos en un sistema muy individualista”

¿No crees que vosotros los actores, que os movilizáis por temas políticos y sociales, deberíais hacerlo más por las injusticias que están ocurriendo en vuestra profesión?

Seguramente. Todo lo que sea movilizarse en conjunto, y reivindicar derechos, siempre es necesario. Pero vivimos en un sistema muy individualista, también ocurre que hoy todo es desprecio a la cultura, y todo este desprecio ha generado cierto miedo. Cuando uno sabe que si reivindica demasiadas cosas, y enseña la patita, le va a pasar factura pues nacen contradicciones en ti sobre qué hacer.

Álex, háblanos de tus proyectos. Sé que tienes cosas muy interesantes entre manos.

Estoy en uno de los momentos profesionales más felices de mi vida. En este momento compagino dos proyectos muy importantes. Por un lado, estoy con la obra de teatro “Cyrano de Bergerac”, con la que estaremos de gira hasta abril del 2018. Es un montaje delicioso, una de las obras más bellas, y teatral en sí, de la historia del teatro. Pasas por todos los estilos y géneros, Alberto Castrillo-Ferrer ha optado por una propuesta con la que estamos encantados. El Cyrano de José Luis Gil es poesía pura, esto ha hecho que mi personaje, Christian, gane dimensión. Somos siete actores, que realizamos treinta personajes, estoy enamorado de este proyecto.

Por otro lado estoy con “Tiempos de guerra”, una coproducción de Bambú para Antena 3. También he tenido mucha suerte con esto, porque me encanta la historia. Nunca se ha hecho una ficción sobre la guerra del Rif. Han sabido coger este contexto, y aderezarlo con una serie de ingredientes, que consiguen un resultado muy potente. Trata de un grupo de mujeres perteneciente a la burguesía madrileña de los años 20, que deciden estudiar enfermería a marchas forzadas para montar hospitales en Marruecos, y atender a los heridos de la guerra del Rif.

¿Nos puedes comentar algo sobre tu personaje?

Es un teniente llamado Andrés Pereda, hijo de un coronel que sirvió en la guerra de Cuba, que decide ir a la guerra en Marruecos dejando atrás cosas muy importantes…y hasta aquí puedo leer.

La película de Álex Gadea

Álex, pasemos a la segunda parte de la entrevista, háblanos de una de tus películas favoritas de la historia del cine.

A mí me gusta mucho “Papillon” ( 1973, Franklin J. Schaffner), protagonizada por Steve McQueen y Dustin Hoffman. Aluciné con el tema de la Guayana francesa, es una película preciosa. Me gustan mucho las historias donde vas viendo la evolución del personaje con el paso del tiempo. El personaje de McQueen es un tipo que nunca se rinde a pesar de lo vivido, toda una lección de vida.

Dime cuál es tu secuencia preferida

Me quedaría con la última, cuando llega el personaje de McQueen con dos neumáticos al acantilado junto a su amigo, interpretado por Hoffman. Se supone que van a fugarse juntos, pero ya sabe que Hoffman no se va a tirar, entonces se dan un gran abrazo para despedirse, y se lanza al mar. El amigo se queda mirando como va alejándose.

¿Eres de versión original o doblada?

Siempre de versión original, aunque a veces, si estoy muy cansado, me la pueda poner doblada.

Álex Gadea, ha sido todo un privilegio conocerte, compartir contigo una tónica y saber tu opinión sobre tantas cosas. Espero ir a verte muy pronto al teatro, el “Cyrano” no me puede gustar más, y si estás tú ni te cuento, ¡millones de gracias!

Alex Gadea en micinexin.net

Susana Alba Montalbano - Escritora y articulista en gabinetedepsicologia.com. Amo el arte, los artistas y que me leas tú.

1 Comment

  1. aurori

    2 junio, 2017 at 4:10 pm

    Puedes convertir una entrevista sencilla en una lectura singular ,interesante y muy entretenida.Si el entrevistado se une con verdadero entusiasmo al desarrollo de la propia charla,tienes este resultado.
    Deberías sentirte orgullosa.Un beso.

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