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Inma Isla: escritora, actriz y luchadora

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Fotografías: Chema Pombo

El otoño madrileño es bello, muy sereno y luminoso. Entre los espléndidos árboles del Parque de Atenas, vimos dibujarse la esbelta figura de la actriz Inma Isla. Llegaba con su pequeña perrita Lula, ya un poco mayor, pero llena de ternura y con muchas ganas de mimos. Inma tiene una mirada franca, sabes que no te va a mentir en ninguna respuesta, porque no concibe el engaño. Sin duda, los ojos te pueden dar mucha más información en cinco minutos, que varias horas de charla.

Inma Isla en la Escuela de Cristina Rota

¿Cuándo llamó a tu puerta la vocación?

Cuando era pequeña ya me dijeron que tenía aptitudes para ello, pero mi madre no quería que me dedicase a esto, sino que estudiase ¡como si no hubiese que estudiar para se actriz! Salí pronto de casa, y comencé a hacer cosas diversas. Viví durante una temporada en Sitges, donde tuve mis primeros acercamientos con la interpretación en el Institut del Teatre. Entonces, en mi trabajo decidieron promocionarme, y me dieron a elegir entre Madrid o Bilbao. Me decidí por Madrid, donde me terminé inscribiendo en la Escuela de Cristina Rota. A partir de ahí empezó todo.

En el momento en el que pisaste un escenario, ¿sentiste que habías encontrado tu lugar en la vida?

Sin duda. Mis primeras veces fueron con  “La Katarsis del tomatazo”, un espectáculo de Cristina Rota. Ahí empezaba a crear pequeños personajes. Desde  1º de interpretación, he tenido claro que era mi lugar, y nunca he dejado de formarme.

Un actor no para de reciclarse…

No, aunque yo tengo momentos en los que paro porque también necesito descansar. Sí es cierto que he hecho muchos cursos, y talleres de todo tipo como Clown con Serrate, verso, locución, music hall…me gusta picotear de todo. En este momento soy integrante del grupo de mujeres Gynergia, somos actrices y escritoras. Cada una hace una cosa, adaptaciones, clown, microteatro… Por mi parte he escrito monólogos y obras de teatro infantil, porque a parte de actuar también he estado dando clases de teatro a niños.

¿Cómo suelen responder los niños?

Mira, lo que he observado es que principalmente necesitan que se les escuche, que se vea ese ser creativo que llevan dentro.

“Inventora” de vidas

Hablando de formación ¿no crees que a una parte de las nuevas generaciones de actores que está triunfando, les falta un poco de formación en expresión corporal? ¿ No piensas que les cuesta transmitir sin decir?

Puede ser que exista una cierta carencia en la formación de expresión corporal, algo que es importante no solo en la profesión de actor. Recuerdo que en la película “ Lost in translation” (2004, Sofía Coppola), Bill Murray era capaz de decirlo todo con solo una mirada. Era increíble.

Inma, ¿a la hora de crear tus personajes, antes de interpretarlos, realizas algún tipo de ritual?

Como ya te he comentado a mí me gusta escribir, y por lo tanto me invento la vida del personaje. Me resulta divertido. Por ejemplo, en mi personaje de “Yo soy Bea”, en base a los guiones que me iban llegando fui escribiendo cuando y cómo fue su boda, la llegada de los hijos…me caía muy bien ese personaje.

Ahora que se ha vuelto a reponer la serie ¿os viene bien que se repongan, o por el contrario hace que se os encasille en un tipo de personaje?

A mí, mientras me ofrezcan trabajo, bienvenido sea. Ahora mismo lo que deseo es trabajar, con lo cual no me planteo que me encasille. Ya me encargaré de decir que he hecho cosas como “La pasión de Antígona”. Además, la gente se lo pasó muy bien con la serie, y me ha dado grandes satisfacciones personales. Recuerdo un día, estando en Galicia en un restaurante, salió la cocinera para darme las gracias por lo mucho que le hacíamos reír mientras se encontraba con depresión. En una ocasión, hablando sobre nuestros respectivos trabajos con una taxista, llegamos a la conclusión de que ambas éramos un servicio público. Ella del transporte y yo del alma.

Bobari, la compañía de Inma Isla

Inma, además tienes una pequeña compañía de teatro ¿Verdad?

Sí, Bobari. La formamos la directora y guionista Olatz Arroyo, David Salazar, y yo. Ya hemos hecho varios cortos interesantes.

Te puedo decir que he realizado muchas cosas a lo largo de mi carrera, en teatro han sido especialmente bellas. Sin embargo, llegó un momento en el que tuve que parar. El día que pagué las entradas de mis suegros, y yo cobré 17€, me di cuenta de que no me compensaba. Yo, como todo el mundo, necesito que mi trabajo me ayude a pagar mis facturas. Cuando hice “El divorcio de Fígaro”, con la compañía Rojo Y Negro, y adaptada por Alfonso Lara, tras un mes en el teatro solo recibí 300€. Me entran ganas de llorar al decirte esto, era un espectáculo fantástico que se merecía más.

De momento no puedo vivir de mi profesión, solo el 1% de los actores pueden hacerlo.

Una curiosidad Inma, ¿qué opinas del microteatro?

Cuando he ido me divierte, pero soy consciente de estar escuchando a los de la sala de al lado. Me gusta, me parece bien como parte de la cultura,  pero creo que están en una situación muy precaria. Algunos cobran y cotizan, pero hay otros que ni eso.

Amor por la comedia y el drama

Pasemos a la segunda parte de la entrevista ¿cuál es tu película favorita de la historia del cine?

Me conmueve especialmente “La fuerza del cariño” (1983, James L. Brooks), es la primera que me llevaron mis padres a ver y no paré de llorar. Me gusta el drama y la comedia por igual, así que, otra que me gusta mucho es “Sueños de un seductor” (1972, Herbert Ross). Me reí muchísimo con ella.

Dime una secuencia

Mira, me divierte especialmente cuando Woody Allen  espera que venga una chica a su casa. Está muy nervioso, y cuando aparece ella, solo le sale decir “hao”. Me encanta Allen.

¿Eres de versión original?

Sí. En casa nadie quería y ahora me dan la razón. Mira que doy clase para dobladores, y creo que en España se hace muy buen doblaje. Pero considero que la versión original es fantástica.

Inma Isla, actriz brillante con un gran amor y respeto por su profesión. Echo de menos verla más, disfrutar de su manera de interpretar. Cómo desearía tener el poder suficiente para que los que manejan el cotarro de quién debe trabajar y quién no, contasen más con estas magníficas actrices, que regalan interpretaciones cargadas de naturalidad y verdad. Millones de gracias Inma, nos vemos en los escenarios.

Susana Alba Montalbano - Escritora y articulista en gabinetedepsicologia.com. Amo el arte, los artistas y que me leas tú.

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