Círculo Rojo

Malas Calles

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Malas Calles / Mean Streets (Martin Scorsese, 1973).

La película nos cuenta las peripecias de un grupo de mafiosos de poca monta en la ciudad de Nueva York.

Film representativo, no sólo de cierta etapa del director Martin Scorsese, sino de la manera de entender el cine en los años 70 en Estados Unidos, más concretamente desde un punto de vista puramente neoyorquino. Recordemos que la ciudad estaba por aquel entonces tenida por una de las más peligrosas del mundo.

Charlie (Harvey Keitel) despierta de una pesadilla por la mañana temprano. Fuera, se escucha el sonido de la ciudad. Se mira al espejo y nos cuenta en voz en off lo que podría ser para él su sentido de vida: que uno no se redime en la iglesia, sino en las calles.

Charlie se tumba en la cama, a cámara lenta y en falso raccord. Acto seguido pasamos a la carta de créditos, en la que se filma un proyector de cine que a continuación nos muestra imágenes de Charlie y sus amigos, su comunidad, familia, celebraciones, parroquia local, etc. De fondo, suena el “Be My Baby” de las Ronettes. Vamos entonces a conocer a los personajes en ciertas situaciones típicas de ellos. Sus nombres van apareciendo sobre-impresionados, en caracteres de máquina de escribir.

La imposibilidad de Charlie en llegar a ser alguien en la vida criminal, a ascender en la delincuencia, es debida a su extraño sentido de la responsabilidad con respecto a Johnny Boy (Robert De Niro). Este extremo cuidado condiciona su historia, incapaz de avanzar hacia ningún lado al estar siempre sacando de apuros a su amigo en situaciones realmente ridículas. De todos modos lo ve como algo inevitable, dentro de un determinismo religioso al que quiere quizás escapar poniéndose en todo momento a prueba. Intenta aguantar el dolor al colocar una llama en la piel, pero lo único que consigue es terminar quemándose.

La película no cuenta con una banda sonora original, sino que se sostiene en clásicos de la época, rock y melódicos. Los Rolling Stones ambientan momentos y lugares de la vida nocturna que nos atraen de alguna manera: la cámara se acerca a los personajes con estilo. En lo estrictamente cotidiano, destacan las canciones de Giuseppe Di Stefano.

Scorsese nos muestra cómo son los personajes, pero no quiere decir que esté de acuerdo con ellos, que los acepte. En este film queda mucha más clara su postura, pues normalmente suele ser muy pronunciada la contradicción entre los tipejos que nos muestra y su evidente atractivo. En este sentido, el final de Malas Calles nos recuerda totalmente a la actitud de Godard en “Al Final de la Escapada”, en el que es el propio director el que finalmente delata a Belmondo a la policía. Pero en este caso Scorsese va más allá, pues interpreta al matón que directamente dispara contra los protagonistas.

Mikel Vivanko

Mikel Vivanko (Bilbao, 1974), es licenciado en Bellas Artes por la especialidad de Audiovisuales en la Universidad del País Vasco (UPV, EHU)

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