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Ana Ruiz: “En el teatro es donde me siento más libre”

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Fotografías: Chema Pombo y Diego Pombo

En esta ocasión, nuestro punto de encuentro fue en el confortable Hotel Catalonia Atocha. Allí nos esperaba la bellísima actriz Ana Ruiz, quien a pesar de nuestra tardanza, nos recibía con una sonrisa y cariño. Ana está ahora inmersa en la obra de teatro “Cyrano de Bergerac”, podéis verla interpretar a la carismática Roxana en el Teatro Reina Victoria de Madrid hasta el 28 de Junio. Después comenzarán a girar por España, podéis mirar fechas y lugares en la web https://lanarizdecyrano.es/gira/.

Os recomiendo encarecidamente que la veáis, es una obra maravillosa, dirigida con gran acierto por Alberto Castrillo-Ferrer, e interpretada magistralmente tanto por Ana como por Jose Luis Gil, Álex Gadea, Rocío calvo, Ricardo Joven, Carlos Heredia y Javier O. Arraízar. Necesitaba nombrarlos a todos. Dos veces fui a ver la obra, y dos veces me sentí feliz sentada en mi butaca. Cogieron mi mano, muy fuerte, para que viajase junto a ellos al siglo XVII y me riese con las genialidades de Cyrano, luchase junto a los cadetes de la Gascuña y llorase abrazada a Roxana. ¿Qué más se puede pedir?

Una familia con mucho arte

Ana, eres actriz, cantante, presentadora…¿sentiste vocación por todas estas facetas a la vez o una cosa fue llevando a la otra?

Desde pequeña, tanto las fiestas del colegio como las actividades donde uno necesitaba expresarse, me las tomaba muy en serio y eran importantes para mí. Por lo tanto, ya sabía por dónde iba a tirar, realmente siempre he querido ser actriz. Comencé a hacer teatro como aficionada desde los 14 años hasta los 19 , el teatro siempre ha sido básico para mí. Después, me presenté a un casting para el programa de Canal Sur “La banda del Sur”. Me escogieron como presentadora, pero además tenía que hacer cosas de dramatización. Ahí empezó todo. Lo de cantar me viene por herencia materna, siempre digo que no soy cantante, sino una actriz que canta.

Intuyo que tu familia no se opuso cuando decidiste ser artista…

En absoluto. Tanto la literatura, como el teatro y la música, siempre han estado muy presentes en mi casa. Mi abuela, además de cantar, escribía poesías y a mi abuelo paterno le encantaba la literatura y la zarzuela. Siempre he pensado que mi madre proyecta en mí lo que a ella le hubiera gustado vivir, ya que en su momento tuvo la oportunidad de venir a Madrid para hacer un musical, pero no quiso porque estaba muy apegada a su familia.

¿Lo que más deseabas hacer era teatro?

Sí, como te comentaba antes, empecé con 14 años. Ya entonces hacía Jardiel Poncela, Luca de Tena, el Tenorio…. además veía muchísimo teatro. Para mí es la base, eso no quita que ame mi profesión y desee desarrollarla en todos los ámbitos que pueda. Sin embargo, es en el teatro donde me siento más libre. Es mi hábitat.

Cuando pisaste por primera vez un escenario…¿qué sensaciones te invadieron?

Mira, ha sido todo tan progresivo que no lo recuerdo. Francamente, pisar un escenario siempre lo he vivido como algo muy natural.

“Cuando un actor me dice que no quiere hacer teatro pienso que hay algo que falla”

Cuéntame, ¿alguna vez has tenido un blanco?

Un vez, fueron centésimas de segundo pero a mí se me hizo eterno porque piensas que se para el mundo. Te puede suceder ,si haces verso, con una palabra o si llevas mucho tiempo sin hacer una función y luego la retomas.

Ana, ¿piensas que en la televisión es más difícil disfrutar del talento de los actores porque estáis más encorsetados?

Puede ser. En la televisión vas con un proceso de tiempo distinto, entonces hay lo que hay. Si tienes que hacer ocho secuencias debes hacerlo, y si la tuya es la última y tienes que hacerla en dos veces, pues lo haces aunque no estés convencida del resultado final. También el proceso de creación es diferente. Por eso te digo que para mí el teatro es básico, y cuando un actor me dice que no quiere hacer teatro pienso que hay algo que falla.

Cuando te ofrecieron el proyecto de “Cyrano de bergerac”, ¿te entró pánico o felicidad?

A mí no me lo ofrecieron, salió de José Luis Gil, Alberto Castrillo-Ferrer y yo que somos productores. Nosotros veníamos de hacer una función anterior , “Si la cosa funciona” de Woody Allen, y cuando terminamos la gira le pregunté a José Luis si existía un personaje en especial que quisiera hacer. Él me respondió que siempre le había acompañado Cyrano, entonces le dije que podíamos hacerlo, es uno de los actores españoles que puede permitírselo. Además de buen actor, es mediático y la gente quiere verlo. Hablamos entre los tres y decidimos embarcarnos en el proyecto.

Siete magníficos actores

En la obra, los siete actores hacéis varios personajes y así tenemos las suerte de veros en varios registros en la misma función….

Sí, es que la obra tiene una veintena de personajes y nosotros sólo podíamos pagar a siete. Necesitábamos a actores muy solventes y versátiles a la hora de crear personajes distintos. Yo creo que todos están estupendos, además el director ha querido dar más peso al personaje de Roxana y Christian, quienes suelen quedar eclipsados por Cyrano. En esta ocasión no es así gracias al buen hacer del director y a la generosidad de José Luis.

Siempre he sentido mucha curiosidad por conocer vuestros procesos creativos hasta llegar a los personajes ¿cuál es el tuyo?

Soy una actriz bastante atípica en este punto, suelo ir viéndolo sobre la marcha. Hay personajes a los que he descubierto la voz subiendo las escaleras de mi casa. Roxana es un personaje que está muy bien escrito, con lo cual es muy fácil ponerte en la piel de esta mujer y llegar a ella. A medida que haces la función, el personaje va cogiendo una identidad que está fuera de ti.

¿Cuándo notaste que habías llegado a Roxana?

Pues la verdad es que no lo sé, ¿he llegado ya? No tengo claro si lo he hecho, pero lo que sí sé es que amo mi trabajo y que disfruto muchísimo cada vez que me subo a un escenario.

“Conecto fácilmente con la emoción”

¿Sueles probar cosas nuevas con tu personaje en las funciones para ver cómo reacciona el público?

Normalmente soy bastante rigurosa en el trabajo, pero sí es cierto que a veces encuentro cosas que suelen ser muy sutiles. No cambias nada del texto, porque es el que es. En el escenario siempre tienes que estar alerta.

¿Alguna vez te has sentido emocionalmente afectada por algún personaje?

Yo me siento afectada emocionalmente cuando me toca estarlo sobre el escenario. Cuando interpreto a Roxana suelo llorar, y no es porque haga nada especial sino porque conecto fácilmente con la emoción. No busco un final, busco el estar. Uno tiene que interpretar desde la verdad, lo otro es tirar de oficio, y a mí no me gusta hacerlo.

Saber delimitar muy bien tu trabajo de tu vida cotidiana….

Sí, mi vida y mis amigos no tienen nada que ver con la profesión. Quiero gente que no me esté contando todo el rato lo que va a hacer o si le han cogido, somos muy cansinos.

Es que vuestra profesión es muy inestable y lo pasáis mal…

Todo el mundo lo pasa mal, pero nosotro salimos al escenario y nos aplauden. Al que está a pleno sol abriendo una zanja no le dicen nada. A veces nos olvidamos de que esto es un oficio, una profesión más que llega a la gente porque estás en un escaparate. En ocasiones nos damos mucha importancia y magnificamos mucho lo que hacemos. No siempre realizamos obras de arte, y aceptamos ciertos trabajos porque tenemos facturas que pagar como todo el mundo.

“Soy muy respetuosa con lo que hacen los demás”

Ana, ¿qué opinas del microteatro?

Yo no lo llamaría así, el teatro es teatro. Creo que, a veces, se llama microteatro a cualquier cosa. Habrá ocasiones en las que sí haya piezas buenas, y otras tantas en las que no. Pienso que es un poco “engaña-público”, porque les estás haciendo pagar 5€ por cinco minutos. La entrada de una obra puede costar entre 20 o 25€,  y van a ver una función de una hora y media, o dos, con cierta trayectoria.

Me parece que todas las manifestaciones de expresión están bien, otra cosa es llamarlo teatro. Soy muy respetuosa con lo que hacen los demás, es una profesión difícil. Cada uno tiene los recursos que tiene, y coge el trabajo que puede.

Además, las condiciones económicas del actor de microteatro no son demasiado buenas….

Cierto. Es igual que la multiprogramación en las salas. Estas se aprovechan de pequeñas compañías que lo que quieren es subirse a un escenario. En algunas ocasiones lo hacen por 30€, con la idea de que alguien les vea y ofrezca otra sala. No estoy de acuerdo con la multiprogramación porque hace daños a las compañías, al teatro, y en absoluto beneficia al actor.

La película preferida de Ana Ruiz

Ana, pasemos a la segunda parte de la entrevista ¿cuál es tu película favorita de las historia del cine?

Me gusta muchísimo “¿Qué fue de Baby Jane?” (1962, Robert Aldrich). En mi casa siempre se ha visto mucho cine, recuerdo haberla visto con diez años y sentir una gran fascinación. Bette Davis es grandísima.

Una secuencia que recuerdes en especial…

Hay un momento en el que le pone de comer a su hermana el pajarito o la rata, no lo recuerdo bien, pero sí recuerdo a Bette Davis cerrando la puerta lentamente mientras ríe de manera diabólica.

¿Eres de versión original?

Lo soy, pero cuando tengo mucho sueño prefiero verlas dobladas porque si no, no la termino de ver. Los clásicos siempre los veo en versión original, es como me gusta disfrutar de ellos.

Qué gran placer hablar con una mujer tan llena de energía y positividad. Nos ha encantado conocer a Ana Ruiz tanto como su interpretación de Roxana. Acudid al teatro, no os perdáis la oportunidad de ver una de las mejores obras de teatro de este año. Y a ti Ana, gracias por todo, nos vemos por los escenarios.

 

Susana Alba Montalbano - Escritora y articulista en gabinetedepsicologia.com. Amo el arte, los artistas y que me leas tú.

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