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Ana Turpin: “En el teatro te mides contigo misma y con el público”

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Fotografías: Diego Pombo y Chema Pombo

Entre tanta oscuridad y sombras, existen en la vida personas llenas de luz que te hacen sonreír nada más verlas. Seres brillantes que van dejando destellos de arcoiris a cada paso dado. Ana Turpin es una de ellas. Bella, de aspecto frágil, pero con un personalidad fuerte como el titanio. Me recordó a Dorothy tras llegar de Oz, caminando junto a  Toto y con su zapatos de purpurina roja. Ahora son plateados, el perrito se llama Gordo y ella sabe muy bien como llegar a donde quiere sin perder el rumbo. Nuestro punto de encuentro fue el Café de Oriente, esta vez conocimos el Comedor Chinchón. Tan espectacular como el resto.

“Siempre digo que esta profesión me escogió a mí, no al revés”

Ana, ¿en qué momento descubriste que lo tuyo era la interpretación?

La verdad es que fue una historia típica. yo estudié Gemología, diseño de joyas y todo lo que tiene que ver con las joyería. Mientras estudiaba, para pagarme la carrera trabajaba como modelo de publicidad. Los directores y realizadores con los que trabajaba se pensaban que era actriz, y fueron ellos los que me animaron a que lo fuese porque pensaban que tenía naturalidad, lo hacía bien y transmitía. Entonces hablaron con mi representante, y me dijeron si me apetecía que me moviesen para trabajar en series. Me presentaron a “Nada es para siempre”, y me eligieron cómo protagonista. Estuve un año, y creo que me hice un súper máster de interpretación con todo lo que ello conlleva.

¿Realmente nunca se te había pasado por la cabeza ser actriz?

Nunca, ni siquiera de pequeña me apunté a teatro. Siempre digo que esta profesión me escogió a mí, no al revés. Es todo muy mágico, porque me he dado cuenta de lo que significa esta profesión porque me he dejado vivir por ella y me ha descubierto partes de mí que estaban dormidas. Ya son 20 años viviendo de ella exclusivamente, y se ha convertido en lo que amo.

Y con papeles importantes…

Muy importantes. Miro atrás y pienso en la suerte que he tenido de hacer todos los registros y géneros que he hecho. Sigo en crecimiento constante, y eso es un lujo en nuestra profesión.

¿Has tenido que enfrentarte a los castings?

Sí, claro. Además es la parte que menos me gusta de la profesión. En dos minutos tienes que demostrar lo que vales y es imposible. Debes demostrarlo en un espacio frío o vacío, y hace que se convierta en el antitrabajo. He visto a gente hacer excelentes castings, pero luego el resultado de todo el papel no resultó tan bueno. A mí me parece mucho más interesante hablar con el director del desarrollo del personaje, y ver si eres capaz de darle continuidad, vida, registros emocionales…

Al no ser una carrera elegida por ti ¿en ocasiones sufres bajones y te preguntas por qué sigues en ella?

Mira, lo primero sigo en ella porque puedo vivir de esto. Si a mí me apasiona algo, pero por mucho que me empeñe no me sale, acabo más llena de frustración que de realización. Sería un motivo para frenar, plantearse todo y cambiar. No creo que sea bueno obsesionarse con nada. A mí la actuación me encanta, y mientras sigamos con este amor mutuo, continuará la relación.

Si algún día se acaba miraré otras fórmulas, porque la vida es muy diversa, y como te digo, tampoco hay que obsesionarse con una cosa. De hecho, no descarto dedicarme a otra cosa el día de mañana si me hace feliz. Crisis tanto personales como laborales siempre va a haber, y lo que debes hacer es tener la mente fría para preguntarte que puedes cambiar para que tu vida mejore. Siempre hay que dar una vuelta más.

“Lo importante es estar satisfecho con lo que haces y que tenga coherencia con quien soy”

Veo que estás muy habituada a salir de tu zona de confort…

Es más, cuando siento miedo es el indicativo del camino que debo tomar. En ese momento hago de tripas corazón y voy por ese sendero. No es nada fácil.

¿Y siempre has acertado?

En realidad, ¿qué es el acierto? Se supone que , incluso cuando no es lo acertado, sacas una experiencia y una lección luego es bueno. En la vida, lo importante es saber qué hacer ante las cosas buenas y malas que te pasan.

¿Nunca te has arrepentido de decir sí o no a algo?

No, nunca. Todo lo que he hecho ha sido con ilusión, tanto si era un proyecto pequeño o grande. El corazón que le pongo es el mismo. No me he arrepentido porque todo tiene una parte de mí, significa algo y es un aprendizaje. A parte, sería muy aburrido si todo lo que hiciese fuese precioso y maravilloso. Lo importante es estar satisfecho con lo que haces y que tenga coherencia con quien soy.

¿El carismático personaje de Andrea en “Amar en tiempos revueltos” te abrió puertas o te encasilló?

Fue un personaje muy potente, la imagen de la mujer íntegra, buena, que luchaba por su libertad…

Perdona que te interrumpa, pero me estoy acordando de aquella memorable secuencia en la que madre e hija os separáis y me estoy emocionando…

Sí, fíjate, no podía parar de llorar cuando terminamos de rodarla. Tuvieron que dejarme un rato en el camerino, fue como una catarsis, una mezcla de emociones muy fuerte. Era una niña que se tiene que casar rápido para que no la separen del amor de su vida, y a la vez estalla una guerra…para mí Andrea representa un poco a nuestras abuelas.

Retomo la pregunta de antes ¿te encasilló?

Siempre noté mucho amor y respeto, pero sí es cierto que después se comenzaron a poner de moda las series de época. Al ser protagonista, sí que te encasillan algo porque veían que tenía un físico que encajaba muy bien con ese género. Después hice “La señora” con Jordi Frades, “La marquesa”, “Bandolera”…pero sinceramente yo no me siento encasillada. Rompo en seguida con ello de ser así. Igual para el gran público sí lo estoy, porque me ven más en época, pero si tú ves mi trayectoria te das cuenta de que he hecho registros muy diferentes. También te digo una cosa: no nos encasillan, nos encasillamos. Si yo estoy haciendo todo el tiempo el mismo género o personaje, es normal que lo hagan, y yo me tengo que encargar de que no sea así.

“Cuando subo al escenario, además de sentir nervios y responsabilidad, lo disfruto mucho”

De hecho hay actores que se pasan toda su carrera haciendo un solo personaje…

Es que a lo mejor no tienen más, porque si tienes algo dentro de ti te incita a buscar otras cosas.  Hace cuatro años, unos amigos ( José Troncoso, Alicia Rodríguez, Belén Ponce de León, Josés Bustos) y yo montamos una compañía de teatro llamada “La estampida”. Ya llevamos tres montajes, en el que estamos preparando ahora yo hago de yonqui terminal, es un trabajo que nadie me daría de buenas a primeras así que nosotros nos lo hacemos. Si realmente quieres investigar con lo que tienes dentro, te buscas la manera de hacerlo.

Ana ¿crees que en el teatro los actores sois más libres y hacéis un trabajo más personal?

En el teatro es donde te mides contigo mismo y con el público. Se levanta el telón, y puedes hacer la obra en continuidad y comunión con el público. Eso es para mí la magia del teatro, algo que no puedes vivir en los otros medios. El teatro es como el sustrato de la tierra que te hace enraizar.

Descubrí el teatro tarde, hace siete años. Comencé con “La ratonera” y funcionó muy bien. Estuvimos dos años en cartel y me di cuenta de que era algo que me iba a acompañar el resto de mi vida. Yo el teatro no lo voy a abandonar nunca. Cuando subo al escenario, además de sentir nervios y responsabilidad, lo disfruto mucho.

Ahora estás con la obra “Faraday” en el Teatro Galileo de Madrid ¿cómo llegó este proyecto a tus manos?

Mira, me llegó hace dos años, y es un proyecto de Salva Collado. El texto es de Fernando Ramírez Baeza, y tiene mucho que ver con la tecnología, las redes social y la exposición de nuestras vidas en ella. El debate social que genera la función es muy interesante, porque te hace tomar conciencia de lo que significa colgar algo en la red y de los poderes que hay detrás utilizando eso.

Faraday es un buscador en el que si pones una imagen tuya, sale lo que sabes y lo que no sabes que hay en la red sobre ti. Mi personaje es agente secreto de la CIA, y quiere conseguir el buscador para el uso del gobierno. También hay una historia personal entre el padre de javi collado y él, que es el que desarrolla esta tecnología. Trabajamos en ella José Manuel Seda, Javi Collado, Pedro Miguel Martínez, Alicia Montesquiu y yo.  Estamos muy contentos porque el boca-oreja está funcionando bastante bien. Además, tenemos la peculiaridad de decirle al público que quite el sonido a sus teléfonos pero que no los apague porque los va a necesitar.

“Lo más interesante de mi profesión es meterte en la psicología del personaje y convertirte en él”

¿Qué significa para ti la película “Uma, más allá del amor” (Alain Maiki)? De hecho te dieron un premio…

Dos, en el Festival internacional de Milán y en el de Mónaco. Con “Uma” se me ha abierto un lado internacional en mi carrera. He trabajado con actores venezolanos, italianos, cubanos, argentinos…es un microclima maravilloso. Además rodamos en sitios increíbles como Florencia, la Costa Amalfitana, pueblos de cuento… Hicimos una película pequeña pero con mucho amor. La gran sorpresa llega cuando empieza la ronda de festivales internacionales y recibimos el premio a la mejor película extranjera en el de Burbank en Los Ángeles y en el de Georgia Latino.

Cuando me los dieron a mí no me lo podía creer, sentí mucho orgullo. Imagina, me dan el premio en Milán, y el 50% de la película está hablada en italiano. Para mí esta película ha sido una gran oportunidad y se me han abierto muchas puertas gracias a ella. He sido jurado en el Festival del Mediterráneo y voy a rodar una película toda en inglés próximamente. Estoy muy contenta.

Ana, cuéntame tu proceso creativo hasta llegar al personaje que deseas

Dependiendo del personaje se requiere una preparación u otra. En “Para Elisa”, una de las películas que más me gustan de mi carrera,  mi personaje era una niña a la que jamás habían sacado de casa, además tiene una relación de amor-odio con su madre. La madre la maltrata, y es de esta manera como se relaciona con sus niñeras y muñecas. Para prepararme el papel hablé con el director, quién me dio muchas claves, y a la vez me lo preparé con la coach Raquel Pérez. Investigué mucho sobre niños con esquizofrenia, bipolares, los efecto secundarios de la medicación en los años 70-80.

Vi un documental en la televisión sobre una niña que había estado atada toda su vida a la cama, grabaron cuando entraron a verla por primera vez, y esa mirada de la niña cuando tiene contacto con el exterior se me quedó grabada. De hecho la copié para mi personaje porque me impactó. Lo más interesante de mi profesión es meterte en la psicología del personaje y convertirte en él.

Ya nos has contado algo, pero me gustaría que nos hablaras más extensamente de tus proyectos

Ahora estoy en un momento personal y profesional en el que me apetece mucho hacer cosas especiales que a mí me llenen. Quiero arriesgar. El 26 de octubre empezamos con la gira de “Lo nunca visto”, el tercer montaje de “La estampida”, como te había dicho hago de una yonqui con mucho acento gallego. En septiembre del 2019 la estrenaremos en Madrid y haremos gira por España.

Después tengo un corto, que haremos en primavera, de género erótico. Es algo que me apetece mucho. Yo ahora tengo 43 años, estoy en la madurez y me apetece abordar el género erótico desde el punto en el que me encuentro. Estoy trabajando con Laura Martinova, que es una directora que me gusta muchísimo tanto su estilo, como su look y trayectoria. Antes había contactado con la directora de cine porno y erótico Erika Lust, le dije que quería algo donde el guión fuese potente porque yo soy actriz, pero no me llegaron a convencer las cosas que me mostró y me puso en contacto con Laura. Martinova tenía un corto donde mezclaba lo erótico y lo vampírico, una cosa fantástica. Estamos creando un personaje muy chulo. Queremos hacer algo muy estético, de calidad y con toda la carga que lleva este género.

Como actriz me apetece mucho abordar el género erótico desde la madurez. Quiero hacerlo porque las mujeres a partir de los 40 seguimos sintiendo y somos sexualmente activas. Además estamos maduras, tú no te compras un plátano verde sino uno maduro porque está buenísimo, pues eso pasa con nosotras. Me apetece reivindicar todo esto.

Gracias Ana por contarnos tantas cosas interesantes sobre ti. Estaremos muy atentos a tus nuevos proyectos porque estamos convencidos de que nos van a fascinar. Nos vemos por los escenarios.

Susana Alba Montalbano - Escritora y articulista en gabinetedepsicologia.com. Amo el arte, los artistas y que me leas tú.

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