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Virginia Riezu: “Estoy deseando interpretar un papel dramático”

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Fotografías: Cortesía Virginia Riezu

El último espectáculo que vi antes de tener que enclaustrarnos en casa, fue “Para ser mujer eres bastante graciosa”. Un monólogo de hora y media, donde Virginia Riezu lo da todo para que nos lo pasemos bien junto a ella. Es una excelente capitana de barco, porque consiguió que la travesía se nos hiciese cortísima y prácticamente no parásemos de reir hasta el final. Nos cuenta sus vivencias de manera divertida y amena, interactúa con el público y nos convierte en parte del espectáculo. Personalmente, me encantó, y estoy deseando que todo se calme para poder volver a verla en otros proyectos.

Ahora nos conformaremos con disfrutar de Virginia en la radio. La tenemos en “A vivir que son dos días” de la Cadena SER, donde acude algunos sábados a una tertulia de cómicos en la que hablan de la actualidad en tono de humor. También participa en un programa de RNE, tiene una sección llamada “La del médium”, en la que finge contactar con mujeres que fueron pioneras en su época.


Ingeniera agrónoma, actriz y humorista

Virginia, en la universidad te apuntaste a un grupo de teatro y ahí descubristes que ese era tu camino ¿por qué representó un problema para tus padres?

Soy de Navarra, una comunidad muy conservadora, y mi familia está muy alejada del mundo artístico. Cuando hacer teatro sólo era una afición, no había problema, pero en cuanto quise dedicarme profesionalmente a ello la situación se complicó.

Yo he nacido en el 75, y en aquellos años, la aspiración máxima de las familias obreras era que los hijos estudiasen una carrera para que pudiesen vivir mejor que sus padres. Ese mensaje te va calando, y decidí ser ingeniera agrónoma. De hecho, yo no me tomé realmente en serio el grupo de teatro hasta el tercer año de carrera…

Y entonces te diste cuenta de que era lo que realmente te gustaba…

Sobre todo me di cuenta, cuando me fui durante un mes a Croacia a hacer unas prácticas de mi carrera. Vi cómo podría ser mi vida dedicándome sólo a la ingeniería, y no me gustó demasiado. Además, deseaba salir de Pamplona, donde me sentía muy controlada.

Con respecto a mis padres, creo que el principal problema fue que no les preparé adecuadamente antes de dar el salto al mundo del espectáculo. De hecho, mi intención era irme de un día para otro, pero mi hermana se dio cuenta y me convenció para que no lo hiciera así. Decidí avisarles con un mes de antelación, y fue un drama.

Imagino que cuando vieron que era una decisión meditada e irrevocable, te acabarían apoyando… 

Realmente lo que les sucedía es que estaban muy preocupados por mí. Primero tuvieron una fase de negación, y luego mi madre intentó venderme que Pamplona era el nuevo Hollywood para que volviera. Al final, lo aceptaron y me apoyaron.

«Hay cosas que parecen que sucedan sólo ese día, cuando en realidad no es así»

Cambiemos de tema Virgina, ¿por qué en pleno siglo XXI se sigue creyendo que el humor es más cosa de hombres que de mujeres?

Creo que las mujeres siempre han sido cómicas, pero en la intimidad. Poco a poco hemos ido conquistando más espacios en los que movernos y demostrar lo que sabemos hacer. Además, este trabajo es muy nocturno y eso también se veía como algo negativo. Ahora, a las chicas que salen nuevas se las ve con más confianza porque el panorama ha ido cambiando poco a poco.

Cuando empezamos hombres y mujeres en la comedia, todos tenemos dudas. Sin embargo, creo que en nosotras esas dudas se multiplican. Yo empecé en esto en el año 2000, pero lo terminé dejando porque el ambiente era muy masculino y no existían referentes en los que mirarse. Volví hace unos años, ahora hay más cómicas y siento que todo es diferente. Además, nunca he sentido el rechazo del público femenino.

Cuando yo fuí a verte éramos muy cómplices contigo. Los hombres también, pero quizás estaban más tímidos…

Claro, es que estamos poco acostumbrados a ver a una mujer sola sobre el escenario que no llame la atención por guapa u otros factores. No estamos acostumbrados a que símplemente nos haga reír.

Una curiosidad, ¿cómo se enfrenta una a hora y medio de monólogo siendo tú el único punto de atención?

Haciendo oficio poco a poco, hasta que te sientes capacitada para enfrentarte a ello. Vas probando el texto, si es tuyo, poco a poco. Primero cinco minutos, después media hora…es un entrenamiento hasta que controlas la energía en el escenario, el ritmo y los inconvenientes que te puedas encontrar.

«Aprender improvisación es muy positivo porque pierdes el miedo al vacío»

¿Haces variaciones en el monólogo dependiendo del tipo de público que vaya a verte?

Sí, aunque hay cosas que parecen que sucedan sólo ese día cuando en realidad no es así. Y obviamente, también hay otras que se van probando durante el show para ver cómo reacciona la gente.

Se podría decir que una parte de tu espectáculo es improvisación…

En mi espectáculo dosifico mucho la improvisación, en ningún caso tiro continuamente de ella porque me parecería ser abusiva con el púbblico. Aprender improvisación es muy positivo, porque pierdes el miedo al vacío. Adquieres tanto herramientas muy útiles como ritmo, que unido a tu ingenio, te ayudarán mucho sobre el escenario. Es una técnica magnífica.

Virginia, ¿crees que un  buen actor de comedia es más completo y puede adaptarse con más éxito al resto de géneros?

Creo que sí. Hacer comedia es muy complicado, y aprendes mucho sobre el sentido del ritmo y de la escucha. Esto si eres actriz y no únicamente cómica…aunque hay algunos humoristas que participan en ficciones de comedia y son también muy buenos. A mí me gusta también muchísimo el drama, y estoy deseando interpretar un papel.

«La televisión te la tienes que tomar con filosofía»

Una de tus metas es realizar tu propia serie en televisión ¿tienes ya desarrollada la trama?

Tengo una idea que va cambiando, porque salen otros productos que se parecen a lo que quiero hacer. Por ejemplo la serie de Leticia Dolera, no puedo decir que sea igual pero sí tiene muchos puntos en común. Sí te puedo decir que el coguionista y yo tenemos una idea muy nítida de lo que queremos, precisamente hace poco nos pusimos en contacto para darle otra vuelta de tuerca. Nos gustaría que fuese comedia pero con un poco de verdad, y nuestra intención es presentar el proyecto pronto.

¿Cómo fueron tus anteriores experiencias televisivas?

Siempre he hecho programas en directo, de actualidad, comedias, sketches… Nunca he tenido un personaje fijo en una ficción, algo que me encantaría, Precisamente hace poco hice un casting, y espero que me salga. 

Por otro lado, la televisión te la tienes que tomar con filosofía por la vorágine que es. Estar tranquila y confiar en ti es importante, porque pueden prescindir de ti por temas de audiencia o porque busquen otro perfil. 

Preguntas «confinadas»

¿Qué estás haciendo para llevar mejor el confinamiento?

Pues no exigirme mucho, en el sentido de no intentar llevar dentro de casa la vida que llevaba fuera. Yo creo que pasé el covid muy al principio, y eso me hizo detener por completo. Vivo sola y asistía, en shock, a las noticias, a cada rueda de prensa… poco a poco me fui recuperando, pero necesitaba estar hacia dentro. No quería ser hiperactiva para entreterme, estaba asimilando lo que pasaba y lo que parecía que se venía.

Mi creatividad se paralizó ante los acontecimientos. Poco a poco me he ido adaptando, sin forzar. Por suerte sigo trabajando en radio y eso ha sido maravilloso. También estoy siguiendo series con amigos, aprendiendo a cocinar y pensando en formatos para las redes, que es lo que nos queda. ¡Y salir mucho al balcón!

¿Crees que nuestra sociedad realmente cambiará después de esto?

Al principio pensaba que no, que íbamos a volver corriendo a nuestra vida loca. Que sería un impasse que quedaría lejano en nuestra vorágine futura.

Pero ahora ya no sabemos cuando va a ser esa vorágine de nuevo, ni si va a haberla. Esta situación está siendo larga, y con un final imprevisible. No sabemos cuando va a acabar, ahora mismo no hay ninguna certidumbre. Así que creo que realmente vamos a cambiar queramos o no, de forma inconsciente, por pura adaptación a las circunstancias, y de forma consciente porque a todos nos está dando tiempo a reflexionar.


Antes de…

Antes de que viniera el monstruo a querer comernos, Virginia Riezu tenía planeado seguir con el monólogo en el Palacio de la Prensa de Madrid, hasta junio. También continuar participando de vez en cuando en el teatro Infanta Isabel con la Compañía Improclan. 

Me contó, que estaba pendiente de representar la obra de teatro escrita y dirigida por Ignasi Vidal “ Estamos juntas”. Es un drama con tintes de comedia, y la idea era estrenarla en diciembre. Espero de todo corazón que suceda, que podamos volver al teatro sin miedos. 

Abrazos cariñoso, y salud para todos.

Susana Alba Montalbano - Escritora y articulista en gabinetedepsicologia.com. Amo el arte, los artistas y que me leas tú.

4 Comments

  1. David

    28 abril, 2020 at 11:27 am

    Muchas gracias por el aporte 🙂
    Se nota que te gusta lo que haces

    • Susana Alba Montalbano

      29 abril, 2020 at 12:20 pm

      Gracias por leernos!

  2. Mariana Plesco

    30 abril, 2020 at 8:57 pm

    Fantástico artículo! Muchas gracias, he disfrutado mucho leerlo.

    • Susana Alba Montalbano

      30 abril, 2020 at 9:47 pm

      Gracias a ti!

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