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Javier Collado Goyanes: “Hubo un antes y un después en mi vida tras hacer “Calígula” “

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Fotografías: Cortesía Agencia Kailash

El actor Javier Collado Goyanes pertenece a una de las familias artísticas más queridas de nuestro país. Él ha sabido crearse sus propias oportunidades, empezar desde abajo e ir forjando su propia identidad como artista. Cuando lo descubrí como actor, no tenía ni idea de sus orígenes. Es un hombre con una espléndida voz, mirada inmensamente comunicativa y talento para encarnar cualquier tipo de personaje. Espero que os guste tanto como a mí conocerle un poco mejor.

«Siempre he pensado que uno es actor cuando toca todos los palos»

¿Cuándo supiste que lo tuyo era la interpretación?

Siempre he querido ser actor, pero mi familia me pidió que tuviera una opción B y estudiase una carrera. Decidí hacer periodismo porque me gusta escribir, pero curiosamente me especialicé más en fotografía y entonces tuve la oportunidad de irme a Oriente Medio con Alfonso Rojo. En ese momento, mi madre pensó que podía probar lo de ser actor. 

Querían que tuvieras una red…

Exacto. Mi familia siempre ha sido muy amiga de los Guillén Cuervo, y para mí Cayetana se convirtió en un ejemplo a seguir. La manera en la que siempre ha combinado sus dos carreras, es para mí  perfecta.

Empezaste en La Compañía de Teatro Clásico, eso es entrar en la profesión por la puerta grande, ¿no?

Sí, comencé con “La Estrella de Sevilla” y la verdad es que no paré. Me lo pasé muy bien y aprendí mucho. Empecé desde abajo, y tuve la oportunidad de trabajar con personas a las que admiro mucho.

¿En qué momento de tu carrera sentiste que ya eras actor?

Siempre he pensado que uno es actor cuando toca todos los palos o cuando te dan tu primer papel protagonista en el teatro. El punto de partida depende de cada persona. En mi caso, hubo un antes y después tanto en mi vida personal como profesional, tras interpretar a Calígula.

«Lo bonito de esta profesión es que puedes meterte en la piel de seres humanos que nunca imaginarías que podrías rozar»

Siempre he creído que interpretar personajes como Calígula es un doble reto porque es fácil caer en la sobreactuación ¿es así?

Sí, Calígula es un personaje muy grande que se puede comer a cualquier actor. Fue una maravilla interpretarlo, y volvería a hacerlo sin dudar.

¿Tuviste algún referente a la hora de interpretarlo?

No, me leí muchos libros. Tuve conversaciones con Luis Merlo, y sobre todo me empapé del personaje histórico. Después, construí mi propia visión. Calígula no estaba diagnosticado pero lo tenía todo. Era psicópata, sociópata, neurótico, epiléptico…un compendio de virtudes. Dentro de la locura que tiene, en la obra se dicen verdades universales que no son agradables de escuchar.

Javier, ¿en alguna ocasión has descubierto un rasgo de tu personalidad que desconocías en los personajes que interpretas?

Sin duda. Hace años entrevisté a Nuria Espert, y me dijo que rozamos la esquizofrenia. Los actores somos esponjas, y siempre podemos hallar un abogado o un asesino dentro de nosotros para ponerlo a disposición del personaje. A parte de con las emociones, estamos jugando con las personalidades y los personajes. Es como disfrazarse. Lo bonito de esta profesión es que puedes meterte en la piel de seres humanos que nunca imaginarías que podrías rozar.

«Siempre hay quien confunde a la persona con el personaje»

¿Podríamos decir que los personajes te tocan emocionalmente?

Mucho. Si entras en la dinámica de una serie diaria en la tele, el click lo tienes más rápido. En teatro cuesta más porque el tiempo es más limitado, aunque hay ciertos personajes que son tela y es difícil llevártelos a casa. A Calígula había que dejarlo en el teatro, recuerdo que con cada función adelgazaba tres kilos, así que también me afectó físicamente.

¿Qué supuso para ti interpretar a Héctor en “Amar en tiempos revueltos”?

El pistoletazo de salida para mí fue Jesús Marcos en “Sin tetas no hay paraíso”. Es la serie que me puso en el escaparate. Después de matar a mi personaje, inmediatamente hice la prueba para Héctor y me cogieron.

“Amar…” supuso el training que no había tenido en una escuela. Ahí  he aprendido casi todo lo que se puede hacer trabajando en la televisión. Sólo puedo dar las gracias a  Diagonal y al personaje que me construyeron, al cual después hice mío y convertí en un canalla simpático.

¿Te resultaba molesta la popularidad?

La popularidad está bien, pero yo decidí que a partir de la una de la madrugada no me hacía fotos con nadie porque a mí también me gusta divertirme. Siempre hay quien confunde a la persona con el personaje. A veces piensan que antes que persona eres un actor, y por lo tanto siempre tienes que ser muy simpático y estar al servicio de la gente. En general no me molestaba la popularidad, y siempre he dicho que con una sonrisa te ganas a la gente. No dejan de ser tu público, y es para quien trabajas.

«Tengo la sensación de que se están cargando la cultura»

Una curiosidad, ¿alguna vez te has enfrentado a una secuencia o personaje en el que no creías?

Claro, muchas veces he cuestionado  las diferentes direcciones a las que se llevaba al personaje. Una vez que estás metido de lleno, la idea que tienes choca con la del director. Se trata de juntar esos dos mundos y saber que lo importante es el personaje.

Javier, cambiemos radicalmente de tema ¿por qué os cuesta tanto conseguir apoyo oficial a la hora de enfrentar la crisis en la que os está sumergiendo la pandemia?

La cultura siempre será el patito feo. No entiendo por qué nos están dejando tan de lado. Tengo la sensación de que se están cargando la cultura y eso me hace sentir muy decepcionado. Espero que se den cuenta y tomen medidas. Entiendo que es muy difícil porque existen muchos frentes abiertos y no se puede contentar a todo el mundo. Somos un país eminentemente cultural, y no podemos vivir sin ella.

Todos dicen que vivir esta tragedia mundial nos va a hacer mejores ¿eres de la misma opinión?

Es posible que cambiemos, pero creo que se nos va a olvidar pronto. Nos vamos a llenar de buenas intenciones, pero en el momento en el que nos digan que el virus no está volveremos al punto donde estábamos.

Ahora hemos podido verte en la serie HIT, ¿qué otros proyectos tienes que puedas contarnos?

La verdad es que con HIT estoy muy contento. Cada capítulo ha creado un debate sobre cómo gestionamos las relaciones con nuestros hijos y eso me ha gustado mucho. Por otro lado, también tenía el proyecto de preparar una obra de teatro con mi madre. Lo queremos hacer el año que viene, e intentaremos que sea lo antes posible. El mono del teatro lo tengo muy latente.

Susana Alba Montalbano - Escritora y articulista en gabinetedepsicologia.com. Amo el arte, los artistas y que me leas tú.

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