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Juan Meseguer: «Un actor debe defender siempre su personaje»

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Fotos: Cortesía de Juan Meseguer

Existen actores que con su sola presencia en una serie o sobre el escenario, antes de ver su interpretación, aportan calidad y solidez. Actores regios, que te transmiten todo cuanto su personaje lleva dentro únicamente levantando una ceja. Eso se debe al gran trabajo interior que realizan antes de interpretar. No se quedan en los gestos, o en poner caras que les haga parecer muy interesantes y cool frente a la cámara. Desean ofrecerte verdad y lo mejor de su talento.

Juan Meseguer es uno de ellos. Un grande. Poseedor una voz magnífica que te embelesa con cada frase que pronuncia. Te lo crees todo. Tú no estás viendo a un  actor interpretar. Te deleitas disfrutando del marqués Diego de Mendoza o de Juan, en la obra de teatro “El abrazo”. Os dejo con él.

«Llevo la vida más libre que se puede llevar»

Juan, ¿es en la universidad donde descubriste que la interpretación era tu camino?

Diría que fue antes. Aunque no era realmente consciente de que ese sería mi camino. A principio del 2020, terminé de escribir un libro autobiográfico donde hablo de esto. Lo llamaban los noes, por la cantidad de veces que me encontraba en mi camino la interpretación, pero que por diversas circunstancias, la descarta.  

Mi primera pasión fue el cine, porque era lo que más llegaba a provincias. Iba a ver películas constantemente, podía entrar a las 3 de la tarde y salir a las 11 de la noche viendo el mismo programa doble. Sin embargo, nunca pensé que me acabaría dedicando a esto.

Pero la interpretación no dejaba de perseguirte…

¡Eso parecía! Recuerdo que un año cuando estaba veraneando, me hice cargo de una función teatral por azar. La adapté, dirigí y me reservé el protagonista. Después de la representación, vi lo que había suscitado en los espectadores y me emocioné mucho.

En la universidad estuve en grupos de teatro amateur, y finalmente mi amigo César Oliva y yo acabamos fundando el teatro universitario. Tras terminar la carrera de Derecho, la ejercí durante un tiempo como profesor de derecho civil hasta que un día me propusieron venir a Madrid. Tras pensarlo mucho, decidí hacerlo.

¿En ningún momento te has arrepentido?

Siempre hay momentos en los que te preguntas por qué te metes en estos líos, pero la verdad es que llevo la vida más libre que se puede llevar. He viajado mucho, y me he enriquecido con todas las experiencias vividas. Además vives otras vidas, otros sentimientos, y es algo realmente bonito.

«Siempre se ha dicho que los personajes se dejan colgados en un perchero del teatro, y creo que eso es relativo…»

¿Te gusta hacer propuestas sobre tus personajes en los ensayos?

Sí, sí me gusta. Hubo una época en la que era más belicoso, ahora me resigno muchas veces. Aunque no me puedo quejar, generalmente las cosas que propongo son aceptadas. Una vez, un director inglés me dijo que siempre fuese a las lecturas con mi visión del personaje creada porque ya habría tiempo de que me dijesen que ese no era el camino.

Juan ¿Cómo se enfrenta un actor a un personaje en el que no cree?

Haciéndolo. Un actor debe defender siempre su personaje, sea como sea. Nunca tienes que criticarlo, simplemente entrar en él y hacerlo. Hay cosas del personaje con las que no estarás de acuerdo, y tendrás que encontrar la justificación para poder hacerlas.

¿Algún personaje te ha llegado a tocar emocionalmente?

Me viene a la mente una función llamada “El tiempo y los Conways”. Dos de los personajes principales eran Robin y Alan, ambos hermanos. A mí me tocó Robín, el galancito y triunfador. Alan, el hermano oculto, sincero y sombrío, lo hizo otro compañero. Cuando salimos de gira, por circunstancias de la vida me tocó en alguna representación hacer de Alan. En ese momento experimenté que cuando hacía de Robin me comportaba como él en la vida real, y con Alan me pasaba lo mismo. No me daba ni cuenta, sucedía una especie de mimetismo absurdo. 

Siempre se ha dicho que los personajes se dejan colgados en un perchero del teatro, y creo que eso es relativo, porque siempre hay algo que te acompaña. Lo que procuras es que no te afecte de una forma traumática.

» La verdad del actor radica en las palabras que utilice y en la forma de emitirlas»

¿Cuál es tu proceso creativo hasta llegar al personaje tal y como quieres mostrarlo al público?

Ya te habrás dado cuenta de que no he ido a ninguna escuela, aunque sí que he hecho muchos cursillos. He aprendido muchas cosas valiosas de gente como Pedro del Río, quien me dijo que cuando estaba con un personaje él pensaba primero en cómo caminaba o se movía. Sin embargo, Tapas Sudana hablaba de la máscara que es el personaje hasta que llega la identificación. Según mi punto de vista, la verdad del actor radica en las palabras que utilice y en la forma de emitirlas. Yo no paro de pensar en el actor hasta descubrir cómo es. Lo importante es intentar sentir como el personaje. Y cuando tienes dificultades tiras de tus trucos, es decir, de tu bolsa de sentimientos.


José Luis García Pérez me dijo que el teatro no es repetición sino evolución ¿estás de acuerdo?

Sí. Hay una frase que tengo metida en la cabeza: empezar desde cero. Procurar que todo lo que suceda en el escenario, ocurra por primera vez. El espectador que llega el día 49 a ver la función, no tiene la culpa de que te lo sepas de memoria. Él quiere que lo sorprendas con tus reacciones. 

¿Crees que a una parte de las nuevas generaciones que empiezan les falta cierta cultura teatral y cinematográfica?

Me duele mucho decirlo, pero en un 86% sí. En primer lugar, no leen en absoluto. Y en segundo lugar, las nuevas generaciones no se documentan en absoluto. Parto de la base de que ellos estudian la carrera, y creen que con eso está todo hecho. También los hay que acceden a la interpretación por su belleza, aunque después suelen ser los más intuitivos y buenos actores.  Cuando los de mi generación llegábamos a este mundo, teníamos mucho respeto por los mayores. Los admirábamos y aprendíamos de ellos.

Estamos todos de suerte, porque ahora podemos ver a Juan Meseguer en el Teatro Bellas Artes de Madrid con «El abrazo». Obra dirigida por Magüi Mira, como compañeros de reparto están la espléndida María Galiana y Jean Cruz. Además, también podemos disfrutar de su talento en «La cocinera de Castamar», serie de Antena3.

Espero que os haya gustado leer la entrevista tanto como a mí hacerla. Son una generación de actores brillante y humilde. Parte de nuestro patrimonio, y como tal, debería cuidarse más. Por mi parte, solo queda enviaros un gran abrazo y… ¡Salud y amor para todos!

Susana Alba Montalbano - Escritora y articulista en gabinetedepsicologia.com. Amo el arte, los artistas y que me leas tú.

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