1



Reportajes y artículos

El dinero de los faraones

By  | 

Egipto, ese territorio que durante siglos ha visto el ir y venir de múltiples civilizaciones, desde los hicsos, libios, nubios, persas, griegos y romanos, y que, contra todo pensamiento lógico, siempre se ha mantenido al margen de todo lo demás, conservando su cultura, independientemente de si su gobernador creía en Ra, Ahura Mazda o Zeus.

Batalla de Ramsés III contra los Pueblos del Mar. Templo de Medinet Abu (1184-1153 a.c.)

Hoy, sin embargo, no vengo a hablar de la historia de Egipto, sino del dinero que estos usaban, información que a veces se pasa por alto, pero que tiene gran importancia, sobre todo en un país que, durante cientos de años, fue considerado “el granero del mediterráneo”.

El peso egipcio, el deben

Es relativamente complejo analizar los sistemas económicos primitivos, sobre todo aquellos previos a la invención de la moneda. Los egipcios utilizaban una unidad de peso para todo, el deben, esta unidad de medida se empleaba para el grano, los materiales de construcción y, evidentemente, para los metales como el cobre, la plata y el oro. Durante el Reino Nuevo, el deben tenía un peso aproximado de unos 91 gramos.

Objetos hallados en el depósito fundacional de los almacenes del templo de Ramsés II.

Ministerio de turismo y antigüedades de Egipto.

¿La primera moneda de la historia?

Según el historiador griego, Heródoto, las primeras monedas fueron acuñadas por los lidios, en Anatolia, sin embargo, existe una pieza que podría cambiar este dato, hasta ahora intachable, de nuestra historia.

Lingote con el sello de Tutankamón, como regente de la Heliópolis del Alto Egipto (Tebas).

Numismática Genevensis, subasta Nº11. 18/11/2019.

El 18 de noviembre de 2019, la casa de subastas, Numismática Genevensis, expuso una de las piezas más interesantes y únicas de la historia. Se trata de una especie de “lingote” de plata de gran pureza, y en este aparece un sello con forma de cántaro que lleva grabado en jeroglífico “Tutankamón, regente de la Heliópolis del Alto Egipto”.

Concretamente, este lingote tiene un peso de unos 41,55 gramos, lo que sería aproximadamente medio deben.

*Al expresar: “la Heliópolis del Alto Egipto”, probablemente se refiere a la ciudad de Tebas.

Es curioso el material del lingote, pues Egipto no poseía una mina de plata, esta era realmente escasa, y la que poseían procedía de intercambios comerciales con la franja sirio-palestina.

El papiro de Unamón

Existe un papiro de fines del reino nuevo, tiempo después del reinado de Tutankamón, conocido como “Papiro Pushkin 120” o “El papiro de Moscú”. El escrito narra la travesía de un funcionario egipcio, que tiene el encargo de viajar a la zona del Líbano, en la Franja Sirio-Palestina, a fin de conseguir buena madera para la construcción de las barcas del dios Amón, en Tebas. En cierto punto de su viaje, cuando su tripulación se encuentra en la ciudad de Dor, uno o varios de sus hombres roban parte del “dinero de Amón”, destinado a la compra de las maderas. En este momento, se menciona la presencia de una serie de jarrones, uno de ellos contenía 5 deben de oro, 4 jarrones de plata con un peso de 20 deben, y una bolsa de plata de 11 deben. Evidentemente, estos metales serían llevados en forma de lingotes, y, muy probablemente, tuvieran una factura muy similar al lingote de Tutankamón.

Fragmento del “Papiro de Moscú”.

*Los egipcios no poseían árboles de buenas maderas en su territorio, más allá de la madera de palmera, la cual es bastante pésima para la construcción, por lo que, al igual que con la plata o el estaño, Egipto debía la presencia de estos materiales en el país al comercio con la franja Sirio-Palestina y Oriente Próximo.

Aunque aun es objeto de debate, parte de la comunidad científica no considera como monedas a estos objetos, pues los lingotes de metales preciosos existen desde épocas anteriores, y no estaban generalizados entre la población, pero como ya dije, el asunto sigue abierto a debate por la comunidad científica.

Las monedas de los últimos faraones nativos

Tras el Imperio Nuevo, Egipto será testigo de múltiples pueblos invasores, como los libios, nubios y persas, y serán estos últimos quienes introducirán, esta vez si, la moneda en Egipto, tal y como la conocemos. Además, en el siglo V antes de Cristo, Egipto tendrá las primeras acuñaciones dentro de su territorio, a imitación de las tetradracmas atenienses, con el fin de establecer un comercio de carácter más general por el mediterráneo, pues la moneda de Atenas era más aceptada y apreciada por el mediterráneo que la persa.

Tetradracma Imitativo acuñado en Egipto.

Ex Ponterio 18 (26 de marzo de 1985).

Tetradracma ateniense original.

Áureo y Calicó, subasta 386, lote 2004.

Cuño imitativo, de tetradracma ateniense, encontrado en Egipto. (Siglo IV a.c.)

Durante un breve periodo de independencia de Egipto, del Imperio Persa Aqueménida, en el siglo IV a.c., se acuñan las primeras monedas egipcias con motivos propiamente egipcios, atribuidas a los faraones Teos y Nectanebo II, de la dinastía XXX.

Stater de Teos, 362-360 a.c.

British Museum Nº1925,0808.1.

Stater de Nectanebo II, 360-343 a.c.

Spink Auction 23004, lote 634.  3/4/2023

La historia monetaria de Egipto se hace más rica y variada a partir de la llegada de Alejandro Magno, pero eso es algo que me gustaría tratar en un futuro artículo.

Muchísimas gracias por leerme.

Foto del avatar

Estudiante de Historia y coleccionista aficionado a la numismática.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.